La comunicación inmediata ha facilitado que las personas podamos dialogar, por medio de estas vías, inmediatamente, sin embargo, lo mismo que nos beneficia, abre puertas a diferentes maneras de cometer delitos.
Es de público conocimiento que desde hace varios años a la fecha las estafas virtuales son moneda corriente en nuestro país.
Un sinfín de personas son víctimas de este tipo de estafas realizadas por ciberdelincuentes.
Sin ir más lejos, el WhatsApp no es solo una herramienta para enviar un mensajes hacia un miembro de la familia y para dar aviso relacionado con el trabajo, sino que -con mucha rapidez- nos hemos visto en uno de los escenarios preferidos por delincuentes especializados para ejecutar estafas y apoderarse de cuentas, identidades y ahorros.
Es así, que esta criminalidad ha adoptado diversos mecanismos, para estafar estafar a cualquier persona.
Vamos a poner como ejemplo algunos engaños, que suelen ser los más comunes, es decir, mensajes extraños, que aparecen en nuestros teléfonos celulares, que podrían indicar una alerta para quienes recibimos estos mensajes.
Es de resaltar que el criminal que le escribe a la víctima, es literalmente un desconocido/a, que integra una red de ciberdelincuencia y el objetivo central es apropiarse del perfil de la persona afectada, sacar toda tu información y preparar la estafa.
Es de aclarar que estos delincuentes, no cometen el delito de manera unilateral sino que, el delito se consuma con otros coautores, cómplices, participes.
En nuestro país, estas conductas no constituyen meros descuidos o faltas, muy por el contrario, ya que se encuentran tipificadas en el Código Penal argentino sancionando a quien defraudare a otro con nombre supuesto, calidad simulada, falsos títulos, influencia mentida, abuso de confianza o aparentando bienes, crédito, comisión, empresa o negociación.
Manipular información destinada a alterar la transferencia de datos para unbeneficio ilícito: aunque el Código Penal sanciona la estafa, cuando además se suplanta la identidad de una persona para engañar a sus contactos, se vulneran derechos fundamentales protegidos constitucionalmente (Art. 19 de la Constitución Nacional) y la ley de Protección de Datos Personales.
De manera ejemplificativa mencionaremos algunos de los tantos delitos, que se reiteran en el tiempo y ellos son:
Suplantación de identidad
El objetivo central de este tipo de ciberdelito tiene como propósito el secuestro de la cuenta de la victima que llega a través de un mensaje de WhatsApp .
Este tipo de Ciberdelincuentes escriben un raro mensaje desde un contacto que tiene guardado la víctima en su teléfono, que suele decir lo siguiente: “Por error le ha llegado a usted un código de verificación de seis dígitos el cual se ha enviado equivocadamente, solicito que me reenvíe el mensaje recibido con el código”.
El engaño hacia la víctima radica en que no solicitó recientemente recuperar ningún tipo de código y la persona afectada podría llegar a creer que el mensaje es genuino y fue enviado por un contacto de su teléfono que en verdad desea recuperar el acceso a su cuenta.
Lo cierto es que, detrás de este engaño, se obtiene un código de verificación para abrir la cuenta de WhatsApp de la víctima en otro dispositivo.
Seguidamente, una vez que se reenvía el mensaje con el código de verificación de seis dígitos, el ciberdelincuente detrás de este engaño registrará el WhatsApp de la víctima, en otro teléfono con dicho código y lamentablemente lo único que verá la víctima en su pantalla es un mensaje que le informa que perdió el acceso a su cuenta.
Es así, que los estafadores/as, realizan el delito con tanta rapidez que activará la verificación en dos pasos dentro de WhatsApp y, de esta manera, la víctima se verá en la imposibilidad de recuperar su cuenta.
Promesa de regalos vía WhatsApp
Una compañía conocida, poniendo como ejemplo YPF, enviando a la víctima imágenes o logos haciéndole creer que ha sido sorteado por la Compañía petrolera, para hacerle entrega de un regalo.
El delito se concreta cuando en el mensaje le solicitan a la victima participar por el mentiroso premio, y la persona ingenuamente responde un formulario con preguntas de poca importancia.
Posteriormente el delincuente le muestra un juego y le pide que seleccione una opción. Esa opción siempre hará a la victima ganadora con el engaño que, en este caso concreto, podría ser una suma alta de dinero.
¡Atención! Los delincuentes le solicitan a la victima que comparta un mensaje por WhatsApp a contactos o grupos.
Plataformas de internet
“…No es la primera vez que este tipo de engaños circula, y menos de forma masiva, suplantando a compañías reconocidas como Amazon, campañas similares recorren el mundo, utilizando todo tipo de excusas y aprovechando situaciones como la crisis económica provocada por la pandemia…” (Investigación de Seguridad Informática de ESET Latinoamérica).
Venta de dólares para atrapar a la víctima
La estafa mencionada se concreta vía whatsApp desde un número desconocido en el que se hacen pasar por una persona cercana, que después de mantener una conversación mínima, llega un mensaje fuera de lo común, poniendo como ejemplo que el mensaje aparece con una pregunta por personas interesadas en comprar dólares estadounidenses.
El delito se concreta al engañar a la víctima diciéndole que transfiera el dinero, y una vez transferido, el delincuente le promete a la persona que los dólares van a ser entregados, pero inmediatamente bloqueará a la víctima y se quedará con el dinero.
Las estadísticas afirman que el avasallamiento a la privacidad de las personas, involucra el robo de identidad, aumentó de manera exorbitante, en particular a través de WhatsApp con el tan nombrado y famoso…“cuento del tío” por medios digitales..
Si el engaño ya ocurrió, la rapidez de acción es determinante:
- Avisar de inmediato a tus contactos, y en tus redes sociales o alertar por llamadas que tu cuenta fue comprometida para evitar que transfieran dinero.
- Contactar al banco o billetera virtual y solicitar el bloqueo si se transfirió dinero recientemente.
- Reinstalar WhatsApp para volver a solicitar el código por SMS o llamada.
- Realizar la denuncia ya sea online o en el Polo Judicial de Mendoza donde se encuentran todas las Fiscalías, y guardar capturas de pantalla, comprobantes de transferencia y números involucrados.
“…La Corte Suprema de Justicia de la Nación, ha determinado que al tratarse de un delito complejo ejecutado a través de plataformas digitales (WhatsApp, homebanking, transferencias), la investigación puede y debe llevarse a cabo tanto en el lugar donde la víctima desplegó la disposición patrimonial perjudicial (donde hizo la transferencia o entregó las claves) como en el lugar donde se desplegó el engaño o se recibió el dinero.
Con este enfoque (basado en el principio de ubicuidad), el Máximo Tribunal evita los “ping-pong” de incompetencia territorial entre provincias, priorizando la tutela judicial efectiva y el juzgado que esté en mejores condiciones de recolectar rápidamente las pruebas digitales y bancarias iniciales…”.
Dra. Sofia Burad. Abogada.
