Con estos consejos, podrás seguir el entrenamientos de running sin preocupaciones y manteniendo tu cuerpo protegido del agua. 

Adaptar el equipamiento al entorno: utilizá prendas para permanecer seco, una gorra para evitar una mala visibilidad, un cortaviento impermeable transpirable y empleá un bolsillo impermeable para los objetos que no se puedan mojar.

Calentar bajo techo: calentá y estirá bajo una superficie cubierta para guardar durante más tiempo el calor corporal.

Reducí el ritmo de carrera: los días de lluvia iremos a una velocidad menor y reduciremos la intensidad. Podremos combinar la carrera con ejercicios en casa o en el gimnasio.

Zapatillas de correr y medias impermeables: no utilicés medias de algodón o telas gruesas, para proteger tus pies de ampollas.

Evitá caminos resbaladizos: el barro, césped y la tierra serán terrenos que podrán provocar accidentes. Los días de lluvia corré por asfalto para evitar caídas.

Llevá ropa o dispositivo reflectante: empleá ropa reflectante o fluorescente para que las demás personas puedan verte en condiciones de lluvia, donde la visibilidad es menor.

Refugiate en caso de tormenta eléctrica: si comienza una tormenta buscá un lugar donde refugiarte, lejos de espejos del agua y de los árboles.

Secá las zapatillas de Running: para acelerar el secado de las zapatillas para futuros entrenamientos, podrás rellenarlas de papel de diario.

Motivación: para sacar la fuerza de seguir adelante, empleá la belleza del paisaje como motivo para seguir avanzando. Siempre podrás dejar de correr si te agobiás.

Recuperá fuerzas: intentá no ir caminando a casa para no enfriarte. Cuando hayas terminado el entrenamiento, quitate la ropa mojada y te das una ducha regeneradora.