Los hoteles son una parte importante de un viaje. Y pueden llegar a ser la pieza central de una travesía – como hospedarse en el Bellagio en Las Vegas o el Waldorf Astoria en Nueva York. Son lugares refinados, de buen gusto, elegantes.

Pero no hay ninguno como el Hotel Pantone.

 

En el corazón de Bruselas se esconde un hotel que pondrá un lente de color a todo lo que entre dentro del campo de vista del visitante. Las emociones se expresan a través de las tonalidades, pintando cada piso de un matiz distinto al anterior.

 
 

Los diseñadores Michel Penneman y Olivier Hannaert, lograron hacer que los tonos del pantonario saltaran de las hojas hacia las paredes.

 
 

Imaginá recorrer pasillos donde cada paso que das va acompañado de un color distinto, pintando tu camino conforme avanzás. El Hotel Pantone es como un jardín de niños convertido en alojamiento.

 
 

Este estudio en contraste es el paraíso de todo diseñador – y cualquier viajero que ame estar rodeado de una paleta de color y matizada imaginación. Ya tenés una razón más – además del chocolate – para viajar a Bélgica.

 

Para conocer más sobre el hotel o hacer una reservación, visitá su página . Y, en palabras del hotel,“Bienvenidos al centro del universo de color”.