Durante las fiestas de fin de año, los animales de compañía cumplen un rol central en la gestión de emociones como el estrés, la ansiedad y la soledad. Perros y gatos no solo forman parte del entorno familiar, sino que distintas investigaciones confirman que su presencia aporta contención emocional en un momento del año atravesado por balances personales, recuerdos y modificaciones en la vida cotidiana.
De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud, más de 332 millones de personas en el mundo conviven con depresión. Especialistas advierten que los períodos de alta carga emocional, como diciembre, incrementan el riesgo de malestar psicológico, incluso en contextos asociados socialmente a la celebración.
Menos ansiedad, menos soledad y mayor bienestar
Investigaciones asociadas al programa PAWS (Pets and Wellbeing Study), impulsado por el Waltham Petcare Science Institute junto a universidades internacionales, indican que el 45 % de las personas encuestadas en 31 países identifica la salud mental como su principal preocupación.
Desde el Boundary Bay Veterinary Specialty Hospital señalan que la interacción regular con animales de compañía genera efectos fisiológicos medibles, como la disminución del cortisol y una menor reactividad cardiovascular frente al estrés. Los estudios destacan que estos beneficios se sostienen a partir del contacto cotidiano y el vínculo afectivo.
Análisis realizados por la Human Animal Bond Research Institute y la Universidad de California, Davis concluyen que convivir con perros y gatos ayuda a reducir síntomas de ansiedad, depresión y soledad. Según esos informes, el 78 % de los tutores reconoce que su mascota les recuerda pausar, descansar o reorganizar el ritmo del día.

El impacto resulta especialmente significativo en adultos mayores, donde el apego con animales alivia el aislamiento social. Un metaanálisis difundido por American Pet Products señala que las personas con animales de compañía registran mayores niveles de satisfacción vital y bienestar emocional sostenido en comparación con quienes no conviven con mascotas.
Impacto en la salud física y la longevidad
Estudios difundidos por la Universidad de California asocian la convivencia con mascotas con un riesgo hasta 24 % menor de mortalidad general en adultos. Además, se registran niveles más bajos de presión arterial, menor incidencia de cuadros ansiosos y mayor actividad física, impulsada principalmente por los paseos diarios y el juego compartido.
Los especialistas aclaran que los animales de compañía no reemplazan la atención profesional en salud mental, aunque sí funcionan como un apoyo constante, accesible y emocionalmente significativo.

El consenso entre los estudios es claro: durante las fiestas, la presencia de perros y gatos aporta compañía, estructura y contención emocional, y facilita una experiencia más equilibrada en el cierre del año.
