Para quienes tienen la certeza de que las cartas responderán sus dudas, quienes confían plenamente en su intuición, pueden aprender una de las tiradas más sencillas y usando solo un mazo de cartas españolas, fáciles de conseguir en cualquier parte.
Es importante hacerse de un mazo de cartas nuevas, de los que se consiguen con facilidad en cualquier kiosco o librería. Esto es clave a la hora de conectar energéticamente, y el consejo es guardar ese mazo solo para este tipo de uso.
Una vez que ya se cuenta con el mazo de cartas nuevas, se debe limpiar su energía. Es muy importante buscar un lugar tranquilo, silencioso y en lo posible solitario, para conectarse profundamente con el tema sobre el que se va a preguntar y el mazo de cartas en el cual se confía la respuesta.
Para limpiar las cartas se necesita un pequeño trozo de palo santo o de incienso en lo posible, pero en caso de no tener o poder conseguir ninguno, con un sahumerio también se puede.
El procedimiento es muy sencillo, y se trata solo de humear las cartas para purificarlas de todas las manos por las que ha pasado hasta llegar a nosotros.
Se prende el palo santo, incienso o sahumerio y se pasan las cartas -ya fuera de la caja en donde vienen- por el humo, durante al menos un minuto.

Luego, es de gran ayuda dejar el palo santo, sahumerio o incienso, prendidos en el lugar. También ayuda energéticamente mucho encender una pequeña vela para “pedir” luz en la consulta.
Se deben mezclar las cartas mientras se piensa en el tema sobre el que se busca una respuesta. La pregunta luego debe ser simple y que se pueda responder con un “sí” o con un “no”.
Una vez mezcladas se coloca el mazo sobre la mesa o suelo, y se corta de izquierda a derecha en tres. Se elige uno de los tres grupos de cartas para obtener la respuesta que se busca y se comenza a ponerlas una debajo de otra (en forma de cascada).
El 1 de Oro nos dará una respuesta positiva, un sí rotundo. El 2 de Bastos nos dará una respuesta negativa. También puede darnos un “No” el 1 de espadas, pero esto dependerá de las otras cartas que la rodeen y para ello se requiere de conocimientos más avanzados.
En caso de que en el primer grupo de cartas que se elija, no salga ni el 1 de Oro ni el 2 de Bastos, se puede elegir un segundo grupo de cartas, y buscar allí una respuesta. Cuando esto sucede suele pasar que la resolución del tema que se está preguntando tarde un poco más en llegar.
En caso de que salgan ambas respuestas; el 1 de Oro y el 2 de Bastos, la respuesta final es positiva, aunque puede que tenga algún tipo de complicación o demora.

En caso de que eligiendo 2 opciones de las 3 posibles, no se tenga una contestación, es porque la pregunta no puede ser resuelta en ese momento. Se deben aguardar unos días para volver a consultar, ya que este no es el momento indicado para recibir una respuesta.
Es importante no preguntar más de una vez lo mismo, ya que la contestación se ha dado, y según el caso será “Sí”, “No” o “Aún no está resuelto”.
Un secretito extra: cuando cortamos el mazo en tres, de izquierda a derecha, el grupo de cartas que quede a la izquierda nos dará mejores respuestas sobre situaciones del pasado, el del medio conecta mejor con el presente y el de la derecha con aquellas cosas que aún no suceden. Pero el secreto más importante siempre será seguir la intuición y escoger el grupo de cartas que sintamos correcto.
Esa voz interna “que habla” dentro de cada uno, siempre guiará correctamente para completar las respuestas…
Es aconsejable no utilizar esta práctica como un juego, y si no se está plenamente confiado en el campo cuántico responderá las preguntas, es mejor no hacerlo.
