Pasa bastante seguido, escucho el murmullo, es entre mezcla de enojo y rezongo: “no hay nada nuevo en Mendoza”. Y pienso, ¿es verdad? ¿No hay nada nuevo? ¿Acaso en algún momento las personas de esta ciudad, dejaron de apostar, y emprender en materia gastronómica?
O es que lo que hay, no nos gusta. O que tenemos miedo a meternos a lugares que no conocemos, o están ocultos.
A todos mis amigos que me manifiestan este reclamo, les quiero decir: sí hay cosas nuevas. Sólo hay que saber buscar. Y animarse. Porque cuando uno se anima, las cosas pueden salir bien o mal. Ese es el riesgo.
El lugar del que voy a hablar hoy es nuevo, relativamente nuevo. Y ya cambió su menú por la temporada. Hace un tiempo que escribí sobre Bartolomé y volví. Y descubrí, que incluso un muy buen lugar, puede seguir superándose.
Esa característica no es muy común, porque muchas veces cuando se logra una buena propuesta, hay miedo de innovar. Y lo hemos visto hasta el cansancio, ¡pasan los años, nos hacemos viejos, y la carta sigue igual!
Por eso celebro cuando los locales no se acuestan en lo seguro y van más allá.
La carta nueva me soprendió, debo decir, más que la anterior. Definitivamente: me encantó. Pude sentir la evolución del equipo de cocina con la incorporación de Rodrigo Tapia como mano derecha del chef Mauro Menéndez. Un cocinero con experiencia en Perú y España que ha hecho valiosos aportes a la propuesta de Bartolomé.
Pero vamos a lo que nos convoca:
Probamos varios platos:
Sopa cremosa de espinaca y papa: un clásico invernal, preparación muy sabrosa y equilibrada.
Molleja laqueada con croqueta de kale: adoro las mollejas y más si están bien hechas. Uno de los brutales lujos de los carnívoros.
Sopa de almejas y brócoli: este sin lugar a dudas, fue mi plato favorito de esta carta. Complejo, y con una buena historia detrás, es una recreación de un chupe de almejas peruano. ¡De li cio so!
Risotto andino de langostinos: creativa reversión de un plato que vemos mucho en las cartas de invierno. Bien hecho, con los langostinos en su punto y de buena calidad.
Lomo de ternera con hueso, pisto de vegetales y papa crocante: la presentación es jugada e interesante ya que está cortado con el hueso, delicioso el pisto (preparación muy española) y buena la papa. Plato que seguro gustará a culquier paladar.
Y de postre:
Membrillos al malbec con crumble de cereales y textura de aguaribay: muy bien hechos y me encanta el guiño del aguaribay.
Cannolos con crema de piña y mousse Bariloche: una versión del los italianos cannolis, crujientes, cremosos y deliciosos. ¡Exquisitez siciliana!
Y definitivamente me enamoré del “Volcán de dulce de leche con nutella”. Qué pena, el único del que no tengo foto. Pero mejor aún, ojalá se acerquen a degustar platos y experiencias nuevas. No se dejen intimidar por el frío chacrense y animensé a conocer lugares nuevos.
A destacar:
La musicalización exquisita del lugar que nos permite disfrutar con el sentido que menos se involucra en la cocina. Maravilloso estilo y sincronización.
La decoración que no cansa, armoniza y acompaña cada sabroso momento. Obra de Guillo Millia y Sofía Morgan.
La tienda de vinos que nos ofrece una variada propuesta con precios de vinoteca. ¡Impecable!
Bartolomé está ubicado en el Plaza Mall de Chacras de Coria, calle Mitre 1426. Reservas al: 261 4962909 – 261 3230055
