¿Eras de las únicas de tu grupo de amigas que se jactaba de no tener canas? Hasta que un día, te viste en el espejo y ahí estaban. Finalmente, el temido pelo blanco había llegado a tu vida.

Y es que si bien las canas pueden aparecer rápidamente y a edad temprana en una persona, por lo general pasando los treinta comienza a descubrirse en la mayoría de las mujeres, pero a una de cada cuatro les sorprenden a los 25 años. Ahora bien, ¿qué son realmente las canas?

Básicamente, son pelos sin pigmento, sin melanina. Los melanocitos —las células encargadas de producir melanina— disminuyen su rendimiento y, al no llegar suficiente pigmentación a la zona de crecimiento del pelo, éste aparece más transparente y adquiere una tonalidad grisácea o blanca.

Las canas suelen empezar a aparecer en las sienes y en la parte posterior de la cabeza. A su vez, existen  tres tipos diferentes de cabellos blancos: las canas prematuras, las mechas blancas y las canas fisiológicas. Estas últimas son las más temidas, puesto que son las que nos indican que ha comenzado la degradación natural del metabolismo humano. 

Por su parte, los factores por los que salen los cabellos grisáceos pueden ser muy diversos tales como llevar una alimentación inadecuada, un ritmo de vida acelerado (estrés), sufrir trastornos hormonales, nervios, las pocas horas de sueño o el tabaco pueden ser las causas de un envejecimiento prematuro. Los genes juegan un papel importante en la aparición de las primeras canas, puesto que ante estas circunstancias pueden responder con más o menos pelos blancos. También son los genes los responsables de las mechas blancas, normalmente producidas por una leucodermia o trastorno de la piel y, por último, la citada degradación natural del cuerpo que empieza a manifestarse a través de las canas.

El estres puede ser un gran causante para que aparezcan las primeras canas en tu melena.

Pero, ¿qué podemos hacer ante su aparición?

Los profesionales aconsejan algunas estrategias beauty para prevenir, disimular o lucir los primeros cabellos blancos. ¡Tomá nota!

# Prevenir

Observa el comportamiento de tus cabellos. Si notas la pérdida de un elevado número de cabellos o una disminución drástica del crecimiento, deberías estar en alerta y poner especial atención en el contorno, las sienes y la coronilla.

Utilizar productos de calidad para cuidar la melena y llevar un estilo de vida saludable son dos factores indispensables para prevenir las canas.

# Disimular

Una vez que observaste que ya están de forma irremediable tus primeras canas, para disimularlas es necesario continuar cuidando el cabello. Descubrir qué peinados las ocultan es una opción sencilla y eficaz, pero para aquellas que reniegan de los cabellos blancos, la mejor opción es utilizar tinturas de pelo aportando así pigmento, textura, suavidad, brillo natural e infinidad de extras, además de color, que enriquecen el cabello mejorándolo e incluso rejuveneciéndolo.

En este sentido, en el caso de las primeras canas tenemos dos opciones: por un lado, si buscamos eliminar al 100% el cabello blanco o aclarar la base natural del cabello, lo más recomendado es la coloración permanente sin amoniaco. La segunda, si queremos evitar el temido efecto raíz, nos decantaremos por una coloración tratante.

# Lucir las canas

Si estamos dispuestas a exhibir los primeros pelos blancos es importante tener un buen peluquero ya que será el que mejor te puede asesorar para lucir con elegancia y gracia las primeras canas. Y recordá siempre que el cabello debe estar sano para continuar siendo atractivo… ¡sea del color que sea!

Finalmente, algunos tips que NO debes hacer ante la aparición de tus primeras canas:

Arrancarlas: al principio son pocas, pero gruesas y antiestéticas, así que muchas personas piensan que lo mejor es cortar de raíz y las arrancan. Pero atención: quitarlas así tiene consecuencias. Cuando sale una cana significa que está comenzando a producirse un envejecimiento capilar y, por lo tanto, es probable que aparezcan canas nuevas. Pero esto no tiene nada que ver con arrancarse un pelo, es algo que ocurriría de todas formas. Si se arrancan, lo que puede pasar es que se dañe el folículo piloso y, al final, deje producir cabello.

No preocuparse de cuál es el color más adecuado: si te salen las primeras canas y pensas que con aplicarte tu color de siempre la cosa solucionada, quizás te equivoques. Para empezar, si antes utilizabas baños de color, es conveniente pasar a la tintura. El baño de color no cubre bien las canas. En este caso se puede seguir utilizando el champú habitual o especial para cabellos teñidos, pero si una persona decide dejarse las canas sin teñir es conveniente usar un champú especial para cabello canoso ya que, si no, tienden a amarillear con el sol.

Teñirse siempre en casa y dejar de ir a la peluquería: muchas veces, ir a la peluquería implica un presupuesto económico que más en estos momentos, se torna complicado. Es por ello, que cada vez más personas se lanzan a teñirse el cabello en casa, con productos con fórmulas que cada vez son más cómodas de aplicar y más económicas. Sin embargo, con canas de por medio, ir a la ‘pelu’ es algo de lo que no se puede prescindir para siempre.

Los profesionales señalan que hay que utilizar una tintura de coloración directa, a poder ser de color oscuro, que cubre mejor. Si la persona prefiere el pelo claro es necesario introducir, además de este producto, algunas mechas que disimulen que las canas no están totalmente cubiertas.

No prestar atención a la dieta y al ejercicio: como mencionamos al inicio de este artículo, el envejecimiento capilar comienza a manifestarse entre los 20 y 30 años por una aclaración progresiva del cabello y se produce generalmente a la vez que el envejecimiento corporal y facial. Los melanocitos, las células que encargan de dar tonalidad al pelo, envejecen al igual que el resto de células del cuerpo y dejan de producir melanina.

El estrés y la ansiedad podrían acelerar este proceso y desencadenar la aparición prematura de algunas canas, pero no es lo normal. Los cabellos blancos van a salir igual, pero (por suerte) hay algo que está en nuestra mano para intentar retrasar un poco ese momento. Lo más importante es llevar una alimentación sana y ejercicio físico regular. El cabello se comporta igual que el resto del cuerpo en cuanto a envejecimiento por lo que una vida sana es también garantía de longevidad capilar y belleza capilar.