Para mí la idea de invierno es: estufa a leña, manta y un buen plato de sopa. Así podría cenar varios días a la semana en este mes de julio.
Sopa de brócoli y queso:

No hace falta hablar de las propiedades ni de los beneficios del brócoli. Es la época ideal para consumirlo. En esta sopa queda “camuflado” en el caso de que en tu casa no les guste. Tenía una amiga que le decía a su hija que eran arbolitos, y ella se los comía feliz. Imaginación, producto y creatividad. ¡La cocina es eso!
Vas a necesitar:
– Manteca, o aceite de oliva: 2 cdas
– Ajo: 1 diente
– Puerro o cebolla de verdeo: 1 vara
– Cebolla mediana: 1 un
– Caldo de pollo: 600 cc3
– Brócoli: 500 gr
– Leche: 150 cc3
– Queso fresco: 350 gr
Preparación
Buscá una olla mediana, colocá la manteca o el aceite. Pica finamente el ajo, el puerro y la cebolla y agregá a la materia grasa y sal. Cocinar hasta transparentar.
Verter caldo de pollo y revolver. Agregar el brócoli cortado y cocinar por 10 minutos, hasta que se ablande. Reservar algunas ramas de brócoli enteras.
Colocar la preparación dentro de la licuadora. Licuar y verter en una cacerola pequeña. Y cocinar 10 minutos más.
Agregar la leche y el queso. Calentar hasta que el queso se haya derretido por completo. Decorar con un “arbolito de brócoli”, queso y servir.
Sopa de calabaza y puerro

Vas a necesitar:
– Calabaza mediana: 1 un
– Puerro, o verdeo: 2 varas
– Caldo de verduras: 700 cc3
– Crema de leche: 150 cc3
Preparación:
Para empezar prendé el horno en temperatura media/alta. Cortá el zapallo al medio o en cuartos y quitale las semillas. Colocá los trozos en una asadera o fuente para el horno. Condimentalos con sal, pimienta y aceite. Cocinalo hasta que la pulpa esté tierna.
Mientras tanto en una olla mediana grande, colocá los puerros cortados en “moneditas” (sólo la parte blanca) con aceite y un poco de sal hasta que se cocinen y estén transparentes. A esto, agregale la pulpa del zapallo y el caldo. Cociná por 15 minutos. Licuá todo hasta obtener una textura lisa sin pedacitos (si es necesario agregá algo más de caldo). Sumale la crema de leche y herví todo a fuego bajo durante 5 minutos. Rectificá los condimentos y serví.
Sopa francesa de cebolla

Vas a necesitar:
– Cebollas grandes: 4 un
– Aceite de oliva: 2 cucharadas soperas
– Manteca: 50 gr
– Ajo: 1 diente
– Caldo: 1 litro
– Harina: 3 cuch
– Azúcar: 1 cucharadita
– Sal y pimienta negra recien molida: C/N
– Queso rallado: 100 gr
Esta sopa es un clásico de la cocina francesa, en muchas casas aún se hace. Es barata y deliciosa. Nos calienta el cuerpo y nos llena de recuerdos. Si las va a servir en un almuerzo puede ser la entrada, y sino una cena liviana.
Según Alexandre Dumas, era “una sopa muy querida de los cazadores, gente de mala vida y venerada por los borrachos”.
Preparación:
Cortá las cebollas en juliana. Es decir, primero a la mitad y luego en tiras bien finas. Como en las recetas anteriores, elegimos una olla grande, agregamos el aceite y la manteca. Cuando se haya derretido y mezclado con el aceite de oliva, introducí las cebollas y el ajo muy bien picado, agregá también un poco de sal y pimienta negra.
Revolvemos con una cuchara de madera hasta que la cebolla quede transparente. Este proceso es lento porque queremos tener la cebolla blandita sin que se queme, con fuego muy suave tardaremos unos 20-25 minutos. Agregar la cucharada de azúcar.
Espolvoreamos el harina y removemos con cuidado para mezclarla bien. El efecto de la harina con la cebolla y la manteca nos ayudará a ligar y espesar la sopa.
Agregá el caldo y cociná 15-20 minutos a fuego muy suave. Luego podemos colocar en una fuente y espolvorear con queso y llevar al horno bien fuerte a gratinar. Sino sólo colocamos el queso en hebras por encima de cada plato.
¡No hay frío ni Mafalda que se puede resistir a estas tres fáciles y riquísimas sopas!
