Esta semana vamos a desglosar los distintos estilos de minifalda que marcan tendencia en las ciudades de la moda.
Gracias a la incorporación de las medias ultra opacas y las leggings como básicos de invierno, las minifaldas dejaron de ser una pieza exclusiva del verano, para hacer una transición a la temporada opuesta.
La clave: apostar a la versatilidad, generando distintas alternativas de estilo, a partir de su corte, confección y textura.
Con esto en mente, y considerando las líneas clásicas de diseño, podemos distinguir 3 variables principales:
1. En línea recta:
Estas prendas de líneas sobrias suben la apuesta a partir de elección del eco cuero como material. La paleta de colores se mantiene entre las tonalidades monocromáticas, con acentos de colores otoñales para lo que resta del invierno.

2. Juego de superposición:
Las capas, los cortes diagonales y la geometría plasman las bases de una tendencia que busca el desafío a partir del ruedo, sin perder la armonía de las proporciones. En este caso, la paleta cromática se extiende a los colores intermedios como el off white, el visón, o los tonos grises y añiles.

3. En línea “A”:
La minifalda hace propicia una alianza con el estilo sastrero, generando el equilibrio ideal para la mujer contemporánea. En este caso, los colores elegidos apelan al contraste y pueden variar desde el negro clásico hasta los rojos vibrantes, dependiendo del gusto personal de cada una. Las camisas, los abrigos geométricos y los mocasines se presentan como el complemento ideal para dar la nota de sofisticación total.

Sea cual sea la elección, lo importante es que seamos fieles a nuestro estilo personal.
Y ustedes, ¿prefieren las maxi faldas, faldas midi, o las minifaldas? ¿En qué colores las llevarían?
