En invierno, el hogar se transforma en la principal fuente de calor para la familia, lo que a veces puede ser un “arma de doble filo” para los niños alérgicos. En ocasiones, este “calor de hogar” puede provocar la aparición de síntomas de alergia y con ello las temidas alergias de invierno, ya que  promueve la formación de ácaros de polvo, de hongos y levaduras que son propias de la estación y que están presentes en los ambientes temperados y con poca ventilación.

Causas de las alergias de invierno

Las alergias de invierno son provocadas por algunos factores que pueden ser los peores enemigos para los niños alérgicos, ya que promueven su aparición.

Entre estos factores que pueden ocasionar estas alergias, está la contaminación causada por la combustión de estufas y los ambientes cerrados, mal ventilados, donde se acumulan entre otros ácaros, escamas de mascotas,  la humedad ambiental que estimula el crecimiento de mohos y los cambios bruscos de temperatura que alteran la defensa de las mucosas. Otro factor importante que también provoca la aparición de las alergias de invierno, es el abrigo excesivo.

Mantener la casa limpia y ventilada es recomendable para evitar que proliferen ácaros.

¿Cuáles son los síntomas?

Son los niños alérgicos quienes se ven más afectados con las alergias de invierno. Entre los síntomas de alergia más comunes que afectan a los pequeños que las padecen podemos encontrar: tos, ojos llorosos, romadizo, estornudos y, en algunos casos, erupciones en la piel. Incluso algunos niños alérgicos pueden presentar hasta asma.

Todos estos síntomas de alergia son más frecuentes en los menores que también presentan alergias en la primavera. Las alergias de invierno pueden traer consecuencias como dificultades para dormir, falta de descanso y baja de defensas. Esto, sobre todo porque los ácaros de polvo se acumulan entre los juguetes, peluches y alfombras, donde más tiempo pasan los niños alérgicos en época de frío.

Es importante estar atentos a estos síntomas ya que muchas veces las mamás de niños alérgicos los confunden con resfríos. Sin embargo, si han pasado unas dos semanas y los síntomas persisten, probablemente se trata de una alergia invernal y es recomendable consultarlo con un pediatra.

Algunos consejos para manejar los síntomas de alergia:

# Ventilar las habitaciones a diario, sobre todos aquellas donde duermen y juegan niños alérgicos.

# Para controlar los síntomas de alergia, es importante evitar las alfombras en los dormitorios y salas de estar: éstas acumulan ácaros.

# Cuando se trata de niños alérgicos también se debe tratar de evitar que jueguen con peluches; esto es un poco difícil, pero es recomendable dejarles sólo uno o dos y tratar de que no duerman con ellos. Además, es bueno dejar a los peluches en el freezer durante 24 horas una vez a la semana para eliminar los ácaros.

# No sólo en los casos de alergias de invierno es importante dejar las mascotas fuera de la casa; si hace mucho frío y quieres entrarlas, habilitar un lugar especial para ellas, que no esté cerca de donde están los niños alérgicos.

# Para evitar la aparición de síntomas de alergia, intentar mantener la casa lo más limpia posible. Limpiar con un trapero húmedo los pisos de la casa, así se evita levantar polvo. Si la vivienda es alfombrada, aspirarla cuidadosamente todos los días.

# Lavar las frazadas cada 15 días, igual que sus peluches.

# Para controlar las los síntomas de alergia, procurar abrigar a tus hijos con ropa de algodón y no de lana. En los casos de niños alérgicos es mejor usar un polerón grueso, que un suéter tejido. Es ideal evitar la lana.

# Evitar los cambios bruscos de temperatura.

# Para evitar las alergias de invierno, se debe evitar los ambientes sobre calefaccionados. La temperatura ideal para una  casa en invierno es entre los 18 y 22 grados. Es mejor abrigar un poco más a los niños alérgicos dentro de la casa, que  tener la temperatura en 28 grados.