El arroz es un gran alimento, pero en nuestro afán de tratar de mejorar lo que la naturaleza nos regala, cometimos algunos errores. Pensamos, porque a todo le ponemos cabeza, que si lo volvíamos más blanco era mejor. Lo mismo hicimos con el azúcar, con las harinas, con la sal, y adivinen… por supuesto que también con el arroz.

Y en ese proceso perdimos mucho, perdimos lo importante. Pero por suerte, luego nos dimos cuenta. Aunque tal vez haya mucha gente no lo sepa. Por eso siempre es importante repetir: lo integral es mejor.
En el caso particular del arroz cuando hablamos de integral hacemos referencia al grano completo, con su cascara o salvado, que es la parte más nutritiva y lo que hace la verdadera diferencia con el arroz refinado.
En el proceso de refinado se pierde, junto con la cascarilla, el 80% de las grasas insaturadas que son buenas para el organismo, el 60% de las sales minerales y casi todas las vitaminas.
El yamaní se considera muy completo en cuanto al equilibrio que posee de proteínas, minerales y vitaminas. Por lo tanto: bienvenido sea en nuestra alimentación. Además se ha comprobado que su PH es de 7. Según los japoneses el equilibrio perfecto.
A pesar de que su aporte calórico es prácticamente igual al refinado, su digestión es más lenta y produce mayor saciedad. Además de que está recomendado para reducir los niveles de colesterol.
Ahora bien, vamos a cocinarlo. La proporción de líquidos es de 3 de agua por 1 de arroz, dejamos hervir por 30 minutos, tapamos y dejamos reposar por 10 minutos más. Y ahí estará perfecto.
El arroz yamaní es mi favorito. El grano es crocante y suave a la vez. Es ideal para todo tipo de preparaciones. Es un favor que le hacemos al cuerpo. Tenemos que entender que cuando comemos estamos llenando nuestro tanque de combustible. Si al auto le colocamos la mejor nafta que podemos, por qué con nuestro cuerpo no hacemos lo mismo.
Dicho esto pasemos a la degustación:
Arroz Yamaní
Aroma: neutro.
Sabor: Muy rico, equilibrado, gustoso.
Textura: Crocante, pero suave.
Precio: $35 el Kg.
¿Lo llevamos a casa? Si, definitivamente sí. Si buscáramos un producto excelente podría ser este.
