¿Has enviado mensajes eróticos a tu pareja como recordatorio de lo mucho que lo extrañas en la intimidad? Pues no sos la única. Millones de adultos en el mundo han adoptado este instrumento de comunicación interpersonal para añadirle un toque más hot a su relación sexual.

Adult sexting, como muchos lo conocen, se refiere al envío de mensajes o fotografías sexualmente explícitas a través de medios electrónicos, especialmente de teléfonos celulares. Este juego de adultos ha adquirido tal popularidad debido a que puede ser utilizado como forma de coqueteo, exhibición e, incluso, para demostrar cierto interés en alguna persona con la que se esté ligado sentimentalmente.

¡Imaginación al poder!

Sin embargo, hay una delgada línea entre lo sexy y lo soez y, por eso, si te queres iniciar en el mundo del sexting, tenes que tener claras las cosas que debes y que no debes hacer. ¡Tomá nota!

# Tanteá el terreno

La regla número uno es tantear el terreno. A menos que tu pareja y vos sean expertos en esto del sexting, no sueltes la bomba de repente con alguna frase muy subida de tono, pues puede que no encuentres la respuesta deseada. Comenzá con alguna insinuación y alguna frase sexy del estilo. A partir de ahí, actúa en consonancia a su respuesta. Si te da pie a continuar con el juego, ¡vía libre!

De esta forma vas aumentando la excitación de forma gradual y garantizas que cuando se vuelvan a ver no vaya a resultar una situación incómoda sino algo de lo más natural… ¡por el celular también son importantes los preliminares!

# Nunca hagas sexting después de la primera salida

En la misma línea de cosas que pueden ser muy incómodas, se encuentra entablar este tipo de conversaciones después de una primera salida con alguien. Obviamente, los dos tienen que poner los límites en esa nueva relación, pero este tipo de charlas que pueden quedar en su celu para la posteridad (por no hablar de las fotos), solo se deberían tener con personas con las que tengas total confianza.

Así que, ¡a mantener los dedos alejados del teléfono y esperar un poco! Lo bueno siempre se hace esperar. Y siempre es mejor hacer sexting una vez que ya has tenido relaciones físicas que antes, pues cuando se deja la imaginación volar se pueden dejar las expectativas demasiado altas y que luego no se cumplan en el plano real.

# Dejate llevar

Si vas a hacer algo, hacelo bien. No vayas directa al grano, porque con el sexting eso no funciona. Aquí, la clave está en los detalles y en decir absolutamente todo lo que se te pase por la cabeza con total detenimiento. Se trata de describir cada momento que te gustaría materializar con tu pareja, de la forma más erótica y gráfica posible. 

Usa tu imaginación

Si no estás cómoda enviando fotos de vosmisma (afrontémoslo, puede ser demasiado arriesgado), podes hacer algo un poco más sutil pero que también conseguirá un resultado muy “hot”, por ejemplo, a enviar fotos de algún conjunto sexy que tengas, algún juguetito, un labial… O, si te atreves, alguna instantánea de tu boca o de tus piernas. Recordá que la clave está en los detalles y en dejar algo para la imaginación.

# Decile cómo te sentís

Y no nos referimos a una declaración de amor. Nos referimos a que si estás excitada por la conversación que están teniendo o imaginando lo que le harás cuando se vean, debes decírselo.

Hay pocas cosas que enciendan más a un hombre que saber que te has puesto así pensando en él. Así que no te lo quedes para vos misma y decíselo. Recordá que eso debe llegar después de allanar el terreno, pero si ves que está receptivo, adelante. 

# No tengas miedo de decir alguna “inexactitud”

Si algo maravilloso en el sexting es que puedes estar sin maquillaje, en pijama o comiendo en la cama y describirle a tu chico con todo lujo de detalles que te gustaría estar como la chica que está en la foto que ves aquí al lado.

Y es que la verdad de lo que le digas, de cómo estás o de lo que llevas puesto, no tiene por qué ser 100% exacta… ¡Nadie va a notar la diferencia! Aunque, también es cierto, que si estás con predisposición, seguro que disfrutas mucho más y le haces disfrutar también más a él.

# Contale tus fantasías

Aunque el sexting puede ser simplemente una forma de divertirse, también puede servir para mejorar tu vida sexual. Normalmente tenemos menos miedo de decir lo que pensamos o lo que sentimos si no tenemos a la otra persona delante, así que puede ser la oportunidad perfecta de contarle tus fantasías sin que tenga que ver cómo te pones colorada.

Es posible que a él también le excite hacer esas cosas pero que ninguno de los dos se haya atrevido a plantearlo.¡Da rienda suelta a tu imaginación y recordá de llevarlo a la práctica cuando estén juntos!

# Fotos picantes: ¿sí o no?

Aunque nunca te recomendaríamos enviar una foto tuya desnuda a otra persona, hacerte una selfie erótica y enviársela a tu pareja puede ser francamente sexy. Eso sí, si lo haces tienes que estar 100% convencida de ello. No lo hagas si no estás segura y mucho menos si el único motivo por el que lo haces es porque él no para de pedírtelo.

Por otro lado, tenés que tener plena confianza con tu pareja como para saber que no se la enseñará a sus amigos ni a nadie más (incluso después de una supuesta ruptura dolorosa). Para la primera vez, tal vez lo mejor es ser cauta y no enseñar tu cara. De esta forma no habrá manera de saber si sos vos la chica de la foto a no ser que alguien te conozca muy muy bien. Y por último, si envías una foto tuya… ¡Exige una suya de vuelta! En el sexo, como en el amor, se trata de dar y recibir.

# Y lo más importante: ¡Pasalo bien!

Lo más sexy que puede tener una pareja es la complicidad y la capacidad de divertirse juntos. El sexting, como tantas otras cosas, tiene que tener esa misma finalidad: que los dos disfruten y que la relación se fortalezca.

Si ves que lo tuyo no son este tipo de mensajes, no te esfuerces a hacer algo que no te gusta. Si, en cambio, te divierte y a tu pareja también, probá  a sorprenderle con algún mensaje mientras estén los dos juntos con amigos o familia, o cuando sepas que él está en el trabajo.La picardía aquí no tiene límites, y tené por seguro que el sexting puede ser un perfecto revulsivo a la vida sexual y no solo una práctica para una inevitable separación física.

Por último, recordá en centrarte sobre todo en decir cosas que realmente te gustaría hacer con él, de forma que podas llevarlo a cabo cuando le veas…y ahora sí, ¡a subir la temperatura este invierno!