La presentación del libro de Andrea Marone.

Fractura Ediciones invita al lanzamiento de “Las cicatrices emulsionan mi piel”, el poemario de Andrea Marone y la puesta en público de la nueva serie de la editorial: Serie FLASH. La cita es el viernes 5 de setiembre a las 18.30 en la Biblioteca Mauricio López (Chile 771, Ciudad). Habrá lecturas y confesiones por Andrea Marone y una charla con Yamil Al Nayar. Presentarán las editoras Melissa Carrasco y Cele Riartes. La entrada es libre y gratuita.

Desde Buenos Aires, donde reside, la poeta accedió a una charla con El Sol, en la que comentó acerca de la génesis de su libro, las lecturas que lo inspiraron y otros aspectos de su creación.

Este poemario comenzó como un poema aislado escrito en una nota del celular, el primer poema del libro, se llama Desarticulación cubista y más o menos lo empecé a bocetar en el 2017, en un mundo anterior a la pandemia, después de leer Testo Yonki de Paul Preciado en la Biblioteca Nacional (ya vivía en CABA)”, cuenta Andrea. “El poema propone un diálogo con el filósofo a partir de la genealogía familiar y teniendo en cuenta un desfasaje que existe entre el cuerpo y la identidad“.

Lo que tengo para decir
me atraganta.
Prefiero recorrer
con el pulso inexacto
los sabores de la infancia:
la manzana rallada con canela
la cajita de caramelos
un guiso humeante
y no la guerra
en los ángulos de mi cuerpo
donde la nostalgia
coagula el olvido.

“Este poema lo recité muchas veces. Ocupó el tercer puesto en el Slam Nacional de Poesía, un logro del que no me jacto demasiado por el hecho de que no continué mi formación hacia la rama de la performance, sino que me Licencié en Artes de la Escritura y comencé a escribir ensayos y poemas con una fuerte carga desde lo rítmico pero pensados para leerse en silencio”, prosigue.

Ya no recuerdo el lugar de la herida.
Fue la muerte
no sé si el amor
pero mi corazón —pulpa anaranjada
de mango crudo—
quedó desollado en una estaca
de plaza pública.

Acerca de los orígenes del poemario, precisa: “Recuerdo como génesis de Las cicatrices emulsionan mi piel, también, una película que se llama Pieles de Casanova, que trabaja desde el humor y la hipérbole las relaciones entre el cuerpo como conjunto de órganos y su contingencia en la vida social.  Sumado a que venía leyendo Fenomenología del fin de Bifo, libro que aborda en línea con lo que propone Donna Haraway, la pérdida de sensibilidad propiciada por los dispositivos tecnológicos“.

Ya sabremos qué hacer con estos cuerpos
desgastados por la imposibilidad
y la distancia, vamos a construir
un jardín de cactus que se alimenten
de las gotas livianas de agua
que caen de los postigos de la ventana.
Somos esa supervivencia
también.

“El epígrafe del libro es una frase de Bifo que dice: ‘La epidermis es el punto de contacto, la interfaz sensitiva entre el yo consciente y la emisión infinita de signos’. También, estaba leyendo a Barthes en Fragmentos del discurso amoroso y a Jean Luc Nancy, 58 indicios sobre el cuerpo. Todos textos que trabajan en profundidad la relación entre el cuerpo, el duelo, las marcas, las cicatrices, la afectación emocional.  Si en mi escritura suelo correrme del lugar de la poesía amorososa, en este libro intento recuperarla, sin sentidos comunes, como testimonio de época“, señala Andrea.

Verde eternidad imposible
en el amor y en la guerra.
Las tardes en duermevela
tiñen mis circunstancias.
Nostalgia de mi reclusión marina
difícil de distinguir, olvidable.
No es trágico
solo una condición de época.

También detalla las lecturas poéticas que acompañaron la escritura: “Y bueno, en cuanto a mis lecturas de poesía de esos momentos, de las cuales manaron estos poemas, podría señalar la influencia de Sharon Olds y su trabajo con cierta intimidad relacional; el trabajo con el humor y el ritmo de Susana Thénon; los poemas de Blanca Varela, sobre todo en los textos finales del libro, en dónde se lee cierto desgarro elegíco al estilo de ‘Monsieur monod no sabe cantar’“.

Los poseídos entre acacias
cerámicos de baño público
camas improvisadas en el living
camas ajenas desde temprano
la precarización del deseo, la precarización del amor
sin jubilación ni obra social, monotributista desde chiquita
esta tristeza indeleble en pizarra blanca
deletrea el ejercicio diario de supervivencia
bajo el ala de una consigna de marketing.

En cuanto a su escritura, reflexiona: “Mi trabajo con la palabra suele nutrirse mucho de la construcción de imágenes. Le debo mucho también a las artes visuales y a la ciudad y su noble decadencia. A partir de las imágenes en mis poemas puede desprenderse una suerte de reflexión sin querer ser tajante, creo que los poemas trabajan con una vacilación de sentido, con la posibilidad de no ofrecer certezas sino abrir el espacio a la posibilidad de suspenderse en la incertidumbre. El lenguaje del poema no es un lenguaje de certezas, ni de valores. En tiempos en los que la velocidad de la vida nos arrastra a pensar todo ejercicio en términos mercantiles y tecnocráticos, darse el espacio o más bien darse el lujo de entrar en la dimensión del juego a través de las palabras, del ritmo, de la deformación de la experiencia, me parece emancipador.  Henri Meschonic dice algo así como que hay poesía mientras una forma del lenguaje sea afectado por la vida y una forma de vida sea afectada por el lenguaje”.

También aporta: “Los poemas de este libro han formado parte de diferentes fanzines, revistas y antologías. Por nombrar algunas: en la revista Gambito de Papel, en el Fanzine de literatura de sobremesa, el Fanzine de tertulias poéticas, Palometa fanzine, Extramuro fanzine de España, Revista digital Vuela palabra y revista Aullido”.

Para finalizar, remarca: “Estoy muy agradecida con la editorial Fractura, dirigida por Melissa Carrasco y Celeste Riarte por seleccionar el material para participar de la serie Flash. Es muy importante el laburo de las editoriales independientes a la hora de permitirnos a los autores un diálogo entre el proceso de publicacion: las revisiones, el diseño, la lectura de otro. Hace una gran diferencia el hecho de no tener que autopublicarnos, sino acceder a una instancia de diálogo con el proceso editorial. No solo es educativo, sino también que creo que el producto final se engrandece y mejora gracias al criterio del editor, que en este caso es Melissa”.

Acerca de Andrea Marone

Nació en Mendoza. Es licenciada en Artes de la Escritura por la UNA. Vive en CABA. Estudió Letras en la UNCuyo. Ha publicado Arterias (Ediciones Culturales, 2022), La conspiración de los damascos (Ojos de Golondrina, México, 2019), Vampirización del ego (Mar Adentro, 2017). En 2021 ganó el Certamen Literario Vendimia.

Sobre la Serie Flash de Fractura Ediciones

Serie de poesía que rinde culto al metal, al grafito, al negativo positivo revelado, antiguo clásico contemporáneo, poesía situada en lo urbano, apaisado entre avenida hora pico y la siesta barrial. Serie que descansa entre los durmientes y viaja en tren o abrigado en un bolsillo de paseo por el metro. Rompe los límites de lo místico, trabaja la estética de lo desvencijado y mientras se le eterniza en una fotografía, oxida un horizonte y nos mira, girando la cabeza como gozne de madera y hierro.

Dos poemas

Tarta de atún

El metal grisáceo se anaranja
al fondo de la tartera.
El tiempo herrumbra mi cocina
los sabores que masticamos al unísono
son polvo.

Recuerdos que pierden nitidez
relevancia.

Hagamos un esfuerzo, ¿te acordás?
Nos habíamos ido de vacaciones
pero cuando volvimos
todo estaba viejo y desgastado.

El óxido se había comido las ollas
y no hice nunca más una tarta de atún.

Fue un día triste, pero me dio alivio
saber que empezábamos a olvidarnos.

***
Un alelí de pétalos azules

Mi vida como una película
de Rohmer. El diálogo
sostiene la acción.

En el elegante departamento porteño
sobre una silla de mimbre
emulo el gesto de mis abuelas
cuando tejían una manta
para la madre primeriza.

Pero, mi ensayo es más humilde
tengo un alelí de pétalos azules
que deshojo con paciencia.

Caen sobre mi vestido blanco
las corolas. Cuento
por cada una de ellas
una amistad perdida.

Tengo una piedra de bezoar
en la garganta
un dolor biodegradable
por cada silencio.

Para agendar

Lanzamiento de “Las cicatrices emulsionan mi piel”, de Andrea Marone

Fecha: viernes 5 de setiembre.

Hora: a las 18.30.

Lugar: Biblioteca Mauricio López (Chile 771, Ciudad).

Entrada libre y gratuita.