En la escena literaria argentina actual, la voz de Nina Ferrari resuena con fuerza y belleza. Escritora, dramaturga, actriz y docente, nacida en 1983 en la Ciudad de Buenos Aires y radicada en el conurbano bonaerense, Nina ha creado una obra profundamente arraigada en el territorio, en los márgenes y en la memoria.
Es autora de seis libros —Mariposas negras, Sustancia, Los días se volvieron ceniza, Piedra sobre piedra, Suave vorágine y Alarido—, su escritura mantiene siempre una misma pulsión: nombrar lo que duele, rescatar lo invisible, y encontrar belleza —o al menos dignidad— en el barro, el barrio y la batalla cotidiana. Su voz poética habla desde y para los que pocas veces tienen micrófono.
Previo a su llegada a Mendoza para participar en la Feria del Libro -donde dictará un taller de lectura y escritura poética, “La llave de mi boca“, este jueves a las 16 y, luego, a las 19.30, mantendrá una conversación poética con lectura de poesía con su amigo, el poeta entrerriano Juan Solá– en esta entrevista conversamos con ella acerca de su visita y su obra.
Vas a dar un taller de poesía y escritura poética. ¿Para quiénes y cómo será la dinámica?
Es un taller abierto para toda la comunidad, libre y gratuito, no hace falta tener experiencia previa. Vamos a conversar, vamos a leer poemas, a comentar y analizar un poco los poemas y después, vamos a escribir a partir de ellos, para generar un espacio de encuentro e intercambio.
Además, vas a leer poesía junto a Juan Solá. ¿Se vinculan sus obras?
Sí, estaré conversando y leyendo poemas con mi amigo y colega Juan Solá, lo cual me pone muy contenta. Creo que nuestra obra dialoga, hay temas comunes, convicciones compartidas y preocupaciones afines.
¿Cómo han pensado esa presentación?
La idea es que vamos a conversar y a leer, muchas veces lo que leemos surge de la misma conversación. En el devenir de la charla aparece a veces una palabra llave, un concepto, una imagen que vinculamos con un poema y aprovechamos para leerlo. Es como una suerte de conversación poética.

En la feria del libro de Mendoza 2024 presentaste tus relatos de Alarido, ¿por qué esta vez venís con poesía?
Claro, en el 2024 tuve el honor de presentar Alarido, que es un libro de cuentos, ahora fui invitada en el marco del Festival Internacional de Poesía, así que por eso vengo a leer poesía.
¿Qué considerás que le pasa a la gente con tu poesía? Está por todas partes, en paredes, grafitis… ¿por qué?
Bueno, considero que lo que les sucede es que se sienten interpelados o sienten que son poemas que hablan en su mismo idioma, por así decirlo. Y después, con respecto al fenómeno de los grafitis y de las paredes, hay una frase de Rodolfo Walsh, ¿no?, que dice que las paredes son las imprentas del pueblo. Y Galeano, un poco amplía ese concepto, dice que son las imprentas, las editoriales de los pobres, ¿no? Entonces, bueno, hay algo que tiene que ver con el fenómeno de lo popular, ¿no? El pueblo que se siente identificado o interpelado por ese poema y siente compartirlo en un espacio público. La verdad que me siento más que agradecida y honrada y conmovida cada vez que eso sucede.
¿Cómo es la relación con tus lectores?
El vínculo con los lectores, en general, lo tengo a través de los eventos literarios. Ahí podemos conversar personalmente, que es lo que más me gusta, podemos dialogar y ahí se produce un intercambio que es súper interesante porque, de alguna manera, me pueden hacer una devolución, que es lo que siempre estamos buscando con el arte en general y con literatura en particular. Después, a veces me pasa que tengo ciertos intercambios muy escuetos en las redes sociales, pero en la virtualidad hay algo que se pierde así que de alguna manera a veces me expresan brevemente que algún texto les gustó o los conmovió. Yo les agradezco, pero quizás no sea ese tipo de intercambio que sí se suele dar en los eventos literarios, que es mucho más rico, por eso son muy lindas y muy interesantes las instancias de lectura en vivo.
¿De qué está hecha tu poesía?
La poesía creo que está hecha de la vivencia, la experiencia y la imaginación, una mezcla de todos esos ingredientes. Lo que he vivido, las experiencias que he atravesado, la sabiduría que he adquirido y lo que aprendí a través de esas experiencias que me tocaron atravesar, pero también hay mucho de lo imaginario, ¿no? Y del orden del deseo, de la fantasía, un poco de todo eso.

¿Los temas de tu narrativa, tus obras de teatro y tu poesía son los mismos? ¿Sobre qué te interesa escribir?
No, los temas van variando. De hecho, por ejemplo, con respecto al teatro, me interesó investigar y explorar acerca de la cuestión de género. Conformé grupos con mujeres en los cuales hicimos experiencias de laboratorio, de exploración y de experimentación colectiva, pero siempre ahondando en la temática de género y muy enfocadas en poder crear desde nuestro lugar de mujeres, desde nuestro punto de vista. Pero después, en narrativa, muchas veces lo que más me interesa abordar es la cuestión social, más allá de la cuestión de género, también la cuestión de clase, la cuestión política. En general, me interesa mucho más poder abordar esas temáticas. Y después, la poesía tiene que ver mucho más con procesos anímicos, procesos íntimos, de búsqueda de conocimiento del propio mundo y también del vínculo de lo propio con el entorno y con lo social. Pero creo que es mucho más vasto el universo temático de la poesía. Creo que es donde más versatilidad encuentro y, de hecho, es donde yo me encuentro más cómoda en este momento y hace mucho tiempo que me está pasando eso. Siento que el lenguaje donde me estoy pudiendo desarrollar y expandir y crecer es en el lenguaje poético. En este momento, al teatro y a la narrativa las tengo bastante pausadas. Igual me apasionan un montón, pero sí reconozco que, volviendo a esa cuestión de los temas, que la poesía me brinda esa amplitud, siento que a través de la poesía puedo abordar cualquier tema, porque me apasiona la poesía en sí misma.
¿Qué escritores te nutren o dialogan con tu escritura?
Y, en este momento, estoy muy conectada con la literatura latinoamericana. Me pasa que estoy muy fascinada con lo que está sucediendo con las escritoras contemporáneas latinoamericanas, con Mónica Ojeda, con Ampuero. Estoy muy conmovida y muy conectada y siguiendo sus pasos. Y después, a nivel de la poesía, estoy muy interesada en la investigación de voces de mujeres argentinas. De hecho, es lo que estamos trabajando en el taller con el grupo de mujeres que tenemos los días martes, que de hecho fueron las que hace poco publicaron una antología. Estamos haciendo toda una investigación de autoras argentinas y estoy como muy fascinada con las poetas mujeres. Beatriz Vignoli, Estela Figueroa, Irene Grus. Estoy muy conmovida y siento que dialogo mucho con su obra, siento que me nutro mucho de su obra.

¿Qué sentís al volver a Mendoza?
Me siento feliz, feliz, dichosa, agradecida. La verdad que ha sido maravillosa la experiencia del año pasado y cuando me volvieron a invitar, me sentí muy, muy, muy feliz, muy agradecida, porque la verdad que es una alegría, es una felicidad total poder volver a Mendoza. Me encanta la provincia de Mendoza, me encanta su pueblo, su gente, pero también me encanta la organización de la feria, hay mucho cuidado en los detalles. Como artista, una se siente cuidada, tenida en cuenta. Así que, bueno, la verdad que solo palabras de agradecimiento.
Para agendar
La llave de mi boca: Seminario intensivo de lectura y escritura de poesía contemporánea, a cargo de Nina Ferrari
Jueves 2 de octubre a las 16 (sala de talleres, subsuelo Le Parc)
Lectura de poemas: Nina Ferrari (Buenos Aires) | Juan Solá (Entre Ríos)
jueves 2 de octubre a las 19.30 (espacio cultural Julio Le Parc)
Entrada libre y gratuita.
