El reconocido artista Luis Felipe “Yuyo” Noé murió este miércoles a los 91 años, rodeado del afecto de sus hijos, Paula y Gastón, y de sus colaboradores más cercanos. Sus restos fueron evelados en la Legislatura porteña.
Nacido en Buenos Aires en 1933, Noé estudió en el taller de Horacio Butler y luego continuó su formación de manera autodidacta. Ejerció el periodismo como crítico de arte en el diario El Mundo a partir de 1956. Entre 1961 y 1965, integró el grupo “Nueva Figuración” junto a Ernesto Deira, Rómulo Macció y Jorge de la Vega, colectivo que transformó las coordenadas del arte argentino en los años 60. El grupo fue invitado a participar en el Premio Internacional Guggenheim en 1964 y homenajeado en la Bienal de San Pablo en 1985, en el Centro Cultural Recoleta en 1991 y en el Museo Nacional de Bellas Artes en 2010.
La obra de Noé se caracterizó por su vibrante uso del color y su exploración del caos como concepto central. En 2017, el Museo Nacional de Bellas Artes le dedicó una gran retrospectiva. Al año siguiente, recibió el Premio Ñ a la Trayectoria Cultural, donde dedicó la distinción a su esposa, Nora Murphy, fallecida años antes, reconociendo su influencia en su vida y obra.
Hasta sus últimos días, Noé participó activamente en la vida cultural porteña. Recientemente, había programado la presentación de su libro “Asumir el caos. En la vida y en el arte” en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, evento que debió suspenderse debido a problemas de salud. Este libro compila su legado intelectual y artístico, reflejando su pensamiento crítico sobre el caos, temática que exploró durante más de seis décadas.
