La escritora y docente mendocina Mónica Patricia Sampaolesi habla sobre su recorrido literario, el origen afectivo de sus personajes y el proceso detrás de su novela GPS, una obra juvenil de tono intimista que ha conquistado lectores desde su reciente publicación en junio de este año.

La novela se presentará el jueves 25 de setiembre a las 16 en el aula 1 de la Feria del Libro de Mendoza, en el espacio cultural Julio Le Parc. Previo a esta cita, en la que los lectores tendrán la oportunidad de interactuar con la escritora, la entrevistamos.

¿Cómo nació tu pasión por la literatura y la escritura?

Fue desde muy chica. Mi abuelo fue quien sembró en mí el amor por las historias. Teníamos un ritual muy lindo: cada tarde me sentaba en sus rodillas y me contaba cuentos que él mismo inventaba. Esos relatos eran mágicos, llenos de personajes únicos que despertaban mi imaginación. Curiosamente, muchos de sus protagonistas se llamaban Gervasio, y ese nombre quedó grabado en mi memoria afectiva. Es por eso que uno de los personajes principales de GPS lleva ese nombre, como una forma de homenajearlo.

¿Cuándo comenzaste a escribir?

Aunque siempre amé las letras, recién empecé a escribir en serio de grande. Hace unos diez años escribí mi primera novela, pero quedó guardada, impresa artesanalmente en unos cuadernillos. No me animaba a dar el paso de publicarla. Fue recién en 2024 cuando, gracias a la ayuda de amigos y el interés que generó en ámbitos educativos, decidí editarla. Así nació El alma sin maquillaje, mi primera obra publicada, orientada a un público juvenil.

¿Cómo surge GPS, tu segunda novela?

GPS nació a fines del 2024 y la publiqué en junio del 2025. La presenté en el Centro Cultural Pascual Lauriente de Rodeo La Cruz. Es una novela mucho más extensa e introspectiva. La trama gira en torno al vínculo entre dos hermanos, Augusto y Gervasio, que crecen en una familia disfuncional, con carencias materiales y afectivas. Gervasio padece una cardiopatía severa y necesita un trasplante de corazón. Augusto, su hermano mayor, es quien lo cuida y protege en todo momento.

¿Qué temáticas atraviesa la novela?

La obra trabaja muchas capas emocionales: la fraternidad, la enfermedad, la exclusión, el bullying, el abandono, pero también el amor, la esperanza y la resiliencia. Augusto también vive su propia historia de amor, con los altibajos que eso conlleva. Pero el eje es siempre el vínculo entre ellos. Hay una revelación muy fuerte hacia el final: el corazón que salva a Gervasio proviene de Gabriel, un niño de 14 años que muere. Augusto es el único que va a lidiar con un sorprendente descubrimiento sobre Gabriel y su familia, y va a transformarlo en algo profundamente humano.

¿Por qué el título GPS?

El título es un juego de palabras. Por un lado, remite al dispositivo que usamos para orientarnos, para encontrar nuestro camino. Pero en la novela, GPS son también las iniciales de Gervasio Pareo Salinas, el nombre completo del niño. Augusto le propone usar ese apodo para evitar el bullying que sufre por tener un nombre poco común. Y al final, cuando quien dona el corazón se llama Gabriel Paez Sosa, también con las iniciales GPS, el lector cierra ese círculo simbólico. Augusto encuentra su rumbo, su destino, a través de esa revelación.

Tu profesión es la docencia. ¿Qué lugar ocupa la literatura en tu vida hoy?

Un lugar muy importante. Después de muchos años de tenerlo como algo pendiente, hoy siento que la escritura forma parte esencial de mí. Gracias a personas como María Gabriela Mezzabotta, que me dio espacio en su columna de radio y creyó en mi trabajo, comencé a tomarlo con mayor compromiso. Escribir me conecta con mis emociones, con mis recuerdos y también con mi vocación como docente: comunicar, conmover y acompañar.

¿Qué autores o lecturas han inspirado tu escritura?

Siempre me ha gustado la literatura de tono intimista. Los autores que van a lo profundo del sentimiento: Liliana Bodoc, José Mauro de Vasconcelos, por decirte algunos…

¿Tenés proyectos literarios en marcha?

Sí, hay ideas dando vueltas. GPS fue una historia muy sentida y cerró un ciclo emocional. Pero estoy trabajando en nuevos relatos que, como todo lo que escribo, están atravesados por la sensibilidad, los vínculos y la búsqueda de sentido. Me interesa seguir explorando personajes reales, con luces y sombras, que puedan generar identificación en los lectores.

Fragmento del capítulo 1 de “GPS”

… – Yo no quiero decir que me llamo Gervasio. Todos se van a burlar. Y no
quiero decir un nombre que no es el mío.

-Ya te dije lo que tenés que hacer, enano: les decís que tu nombre es “GPS”, sin más explicaciones.
-¿”GPS”? ¿Y por qué?
-Gervasio Pareo Salinas… GPS… ¿Entendés? Es una sigla y a la vez un acrónimo. Salinas es el apellido de mamá. GPS significa “Sistema de posicionamiento global”; sirve para encontrar una dirección, para calcular la distancia de un territorio a otro. ¿Está bueno, no?
Y al nene se le dibujaba una sonrisa.

-“GPS”… Ok. Así me voy a llamar. Y nunca nadie sabrá mi verdadero horrible nombre. Ni siquiera el Pity. ¿Estamos?
-Estamos.

Para agendar

Presentación de la novela “GPS”, de Mónica Sampaolesi

Fecha: jueves 25 de setiembre.

Hora: a las 16.

Lugar: Feria del Libro de Mendoza- Aula 1- Espacio Cultural Julio Le Parc (Guaymallén).

Entrada libre y gratuita.