Las alas del deseo, de Win Wenders.

La película “Las Alas del Deseo”, producida por alemanes y franceses, también conocida como El cielo sobre Berlín, desde el principio fue considerado una obra de culto. Win Wenders (Buena Vista Social Club) le devolvió al cine su origen: imágenes lentas y poco diálogo: pura poesía visual. Está disponible en diversas plataformas.

En plena depresión de la posguerra en Alemania –ya dividida en dos: Este y Oeste, una administrada por la URSS, gris, melancólica, aburrida, sola; y la otra, la de la libertad, la que progresó bajo la administración norteamericana– dos ángeles observan la desesperanza de las personas, hastiadas del inhumano y vergonzoso Muro de Berlín.

Los ángeles observan a los humanos desde la Columna de la Victoria.

Columna de la Victoria, Berín.

“Cuando el niño era niño no sabía que era niño, para él todo era divertido y las almas eran una.” Así comienza, poéticamente, la película.

Estos ángeles, atemporales, no pueden ser vistos por los humanos (excepto por los niños, debido a su inocencia, y por personas de corazón puro) a quienes escrutan en las calles y bibliotecas (muchas escenas fueron rodadas en la Biblioteca Estatal de Berlín).

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Los protagonistas del cielo no pueden ver los colores (por eso, antes de caer a la Tierra, el filme está sepiado). También pueden leer las mentes de los humanos: escuchan sus pensamientos y no entienden qué significan. De allí, el interés en encarnarse.

Damiel, uno de ángeles, cansado de su abrumadora eternidad, decide humanizarse y cae a la Tierra.

Este ex ser de luz conoce a una trapecista y se enamora de ella. Así es como queda fascinado por los sentimientos que tienen los humanos: celos, envidia, ira, amor, etcétera, extraños a alguien que vivía en el cielo.

Hasta ese momento, el filme es en blanco y negro y, a partir de allí, en la Alemania libre, todo es a color.

Peter Falk (algunos lo recordarán como el detective Columbo), también abandona su estado eterno y se humaniza.

La película es suave, profunda, reflexiva y poética (qué duda cabe que los franceses influyeron en ese tempo).

Datos útiles

Año: 1987

Dirección: Wim Wenders.

Actores: Bruno Ganz, Otto Sander, Curt Bois, Peter Falk, Solveig Dommartin, Martin Stier.

Script: Peter Handke, Richard Reitinger y Wim Wenders.

Música: Jürgen Knieper

Producción: Anatole y Pascale Dauman, Wim Wenders e Ingrid Windisch para Argos Film, Road Movies Filmproduktion y Westdeutscher Rundfunk.

Director de fotografía: Henri Alekan.