Museo Eduardo Sívori.

El sábado 28 a las 12, el Museo Eduardo Sívori, ubicado en avenida Infanta Isabel 555, Parque Tres de Febrero, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, quedará habilitado para celebrar la inauguración de la 68ª edición del Salón Manuel Belgrano y así descubrir las nuevas joyas del arte argentino.

Ese día especial marca el fin de un proceso de mejoramiento total del edificio, que asegura condiciones idóneas para la conservación de la valiosa reserva.

El Salón Manuel Belgrano es reconocido por su labor en la promoción del talento en disciplinas como pintura, escultura, dibujo, grabado y monocopia. Más allá de destacar la excelencia artística, el Salón enriquece el acervo del museo, ya que las obras galardonadas con los primeros premios pasan a formar parte de su colección, consolidando así el legado artístico nacional.

Además, durante enero y febrero, el museo lanzará el proyecto Cita con artistas, una propuesta del Programa Audiovisual que permitirá al público conocer a los artistas del certamen en sus talleres y acompañarlos en visitas guiadas a sus obras exhibidas en el museo, con colegas del medio. A su vez, continuará el programa En obra, que explora la intimidad del oficio de artistas contemporáneos argentinos, ofreciendo una mirada única al proceso creativo.

También se ejecutará el programa Sábados creativos, una propuesta para niños que integra un recorrido por la muestra y un taller de experimentación creativa.

Historia

Fue inaugurado oficialmente en 1938 para promover el arte argentino como Museo Municipal de Bellas Artes, Artes Aplicadas y Anexo de Artes Comparadas, hasta que en 1946 adquirió su nombre actual.

Su patrimonio está conformado por las obras del Salón de Pintura, Escultura y Grabado que se realizaba en ese entonces y por las compras y donaciones. Durante 1976 y 1977 fue fusionado con el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires y se lo llamó Museo Municipal de Artes Visuales hasta que, a finales de 1977, recuperó la autonomía.

Su primera sede estuvo en las dependencias del Concejo Deliberante, luego fue mudando por diferentes sedes provisorias hasta que, en 1995, durante la Intendencia de Jorge Domínguez y la Secretaría de Cultura de Eduardo García Caffi se instaló en lugar que ocupa actualmente: el edificio fue en un principio el lactario municipal en la ex quinta del gobernador de la provincia de Buenos Aires Juan Manuel de Rosas, y que luego de la construcción del Parque Tres de Febrero fue convertido en la confitería El Hostal del Ciervo.

Las refacciones

El proyecto de puesta en valor del museo trajo importantes mejoras que garantizan la conservación del patrimonio y refuerzan su lugar como referente cultural en Buenos Aires. Entre las obras realizadas se destacan la impermeabilización de cubiertas, la restauración de las azoteas accesibles y no accesibles y reparaciones generales en estructuras internas.

También se realizaron arreglos en el sistema de calefacción, refrigeración y el montacargas y se optimizó el área destinada al almacenamiento de colecciones, asegurando condiciones ideales para su preservación y una experiencia mejorada para los visitantes.

La colección, época y desarrollo

La colección del museo recoge la expresión plástica de varias generaciones de argentinos. Obras del siglo pasado y, sobre todo, del presente, dan cuenta del aporte fundamental de la generación que organizó e institucionalizó el arte en el país.

Justamente, la de Eduardo Sívori fue una generación inquieta y talentosa que produjo obras significativas para Argentina y que se inserta en una época de grandes cambios. Esa nueva realidad que establece una sensibilidad y un destino será expresada por diversos acontecimientos en el ámbito de la plástica nacional. Autores tradicionalistas y grupos renovadores aportarán sus expresiones propias al quehacer cultural de la nación.

Al despuntar el siglo, varios artistas adhirieron a un tipo de pintura aireplenista de diversas procedencias, y sus discípulos, en la línea del impresionismo francés; Fader, la vertiente alemana; Brughetti y Lazzari, la de los manchistas italianos.

Se constituyó además el grupo Nexus (Collivadino, Quirós, Rossi, Ripamonte, entre otros), que supuso el intento de una lectura moderada y personal de las nuevas tendencias. El arte argentino se esforzaba en la búsqueda de una imagen propia a través de un posimpresionismo aggiornado a las necesidades y características locales.

La tendencia hispana, comprometida por el aluvión inmigratorio y la influencia francesa, se renovó a partir de la exposición internacional del Centenario, aunque implicó también el ingreso oficial del impresionismo en el país.

El contenido anímico de la pintura argentina priva sobre lo meramente óptico, y el resultado se expresa en la calidad de las obras de esta primera etapa del siglo, de la que da cuenta gran parte del patrimonio de este museo.

La década del 20 significó renovación para el lenguaje plástico. Se inauguró con dos muestras de los pintores Pedro Figari y Ramón Gómez Cornet, antecedentes de la histórica exposición de Emilio Petorutti realizada en 1924. Todo un movimiento de jóvenes artistas interpretados por la publicación Martín Fierro respaldó el espíritu nuevo y las formas inéditas en cada una de las artes.

Así se instaló este espíritu moderno, que logró establecerse en la década siguiente, merced al aporte de una larga lista de grandes creadores. El posimpresionismo, ya instalado, se enriquecerá con las traducciones locales de las primeras vanguardias del siglo, en especial, el cubismo y el fauvismo.

Entre los artistas de esta generación se destacan Lino Enea Spilimbergo, Horacio Butler, Aquiles Badi, Raquel Forner, Alfredo Bigatti, Pablo Curatella Manes, Héctor Basaldúa, Pedro Domínguez Neira y Antonio Berni.

Algunos de ellos se agruparon en instituciones como la Asociación Amigos del Arte (1924) o el Taller Libre (1927), en torno de la figura de Alfredo Guttero. En esta década sobresale, además, la tarea de pintores y grabadores de tendencia social que venían trabajando hacía años (Artistas del Pueblo, los pintores de La Boca) y, en los 30, descolló el aporte de una pintura de corte surrealista (Berni), la abstracción (Juan del Prete), el muralismo y el Grupo Orión, también de imagen surreal.

El Museo Sívori actualiza y enriquece su patrimonio con la incorporación de obras premiadas en los concursos que organiza, especialmente el Salón Manuel Belgrano. Por este medio, las últimas tendencias ingresan a una de las más importantes colecciones del arte nacional.

Nísperos (2014) Carlos Alonso y Guillermo Roux.

Horarios y días de visita

Lunes, miércoles, jueves y viernes: de 11 a 19
Sábados, domingos y feriados: de 11 a 20
Martes: cerrado

Entradas:
Público general: $1.000
Extranjeros no residentes: $5.000
Miércoles: ingreso libre
Jubilados, estudiantes universitarios presentando acreditación, personas con discapacidad, más un acompañante, menores de 12 años y grupos de estudiantes de colegios públicos: sin cargo

Catálogo interactivo
https://issuu.com/museosivori/docs/coleccion_museo_sivori_tomo_i_89c6dab39318fa

Contacto
info_museosivori@buenosaires.gob.ar
(+54 011) 4774-9452