La escritura de Dionisio Salas Astorga es valiente e inteligente, es irreverente, justa y reveladora. Al leerla nos da la impresión de que sus versos le brotan “como agua de manantial” y, entonces, el lector se queda imantado, quiere más.
Sus textos dicen lo que todos queremos decir. Miran el mundo, la vida, la historia, la actualidad, el amor y el desamor desde nuestro punto de vista. No engañan, no maquillan, no presumen, no se demoran en falsos adornos ni se enredan en demostraciones de genio y talento. Van directo a la médula. Nos dejan desnudos frente al espejo.
El 2024 ha sido un año de muchísima producción en su escritura. Ha editado cuatro libros. Por un lado, tres poemarios: “Estamos bien los 7.800 millones”, “Cómo perder citas en Thinder u otras apps desesperadas” y “Qué tiene, violencia del género”. Por otro, un volumen de ensayos breves: “El mundo es una pintura de Francis Bacon”.
El viernes 29 de noviembre a las 20, en la Librería García Santos (San Martín 921, Ciudad) se realizará la presentación conjunta de todas estas obras, en un encuentro literario sin precedentes. Habrá un brindis, lecturas y proyección de videopoemas. La entrada es libre y gratuita.
Obra reunida y traducciones
Además de haber sido un año muy prolífico para el escritor, el 2024 le ha deparado gratas sorpresas en cuanto a la difusión y reconocimiento de su obra. En octubre, se presentó, en simultáneo para Italia y Argentina, la traducción al italiano de su obra reunida “Esperienza della fatalitá” (2003-2017), realizada por la doctora en Letras y escritora Grazia Fresu. El volumen es una selección de seis de sus poemarios.
A principios de noviembre, una tesis de maestría presentada en una universidad escocesa, calificada con mención de honor, se ocupó de la traducción de esa misma antología al inglés, (“Translation Commentary Experiencia de la Fatalidad“– Dionisio Salas Astorga, by Adriana Uribe Angarita, Universidad de Aberdeen, Escocia, 2021). La edición bilingüe de este trabajo está próxima a publicarse.
Los recientes libros de poemas
“Estamos bien los 7800 millones”
Es el primero de los tres poemarios que escribió este año. Se trata de 35 poemas, prologados por una lectora, Cintia Zaremski, quien sigue la obra del autor en las redes sociales. Con sus palabras, nos advierte: “Para leer a Dionisio Salas Astorga se precisa tiempo. No un tiempo a lo largo, porque sus poemas suelen ser breves, sino un tiempo hacia adentro (…) Leerlo es navegar entre las batallas de la humanidad… logra con sus poemas mejorar el instante de quien lo lee porque explica el desconsuelo y lo pone en contexto”.
Los dos poemas que siguen pertenecen a esta colección, contextualizada en la pospandemia. En ellos, el escritor recupera vivencias y personajes de su adolescencia.

cuando era cabro la patria era una cámara
de camión con parches
«nos subíamos agarrábamos si podíamos»
siempre había que tirar al agua a uno para mantenerse flotando
salvarse
y lo más lejos que llegaban un domingo de paseo era las
salinas mirar los cañones de los marinos pasar de largo por su
costa privada
«no pasar»
y comer sanguchitos con chancho en la playa (si había)
pinchar con alguna cabra del liceo 1 o del guillermo rivera
(si se podía)
y pinchar era sentarse agarrado de los tobillos mirar el mar los barcos del puerto
un ratito reírse tal vez su mano
compartir las hallullas de mortadela o chancho
se tuvieron que ir a noruega o israel a cualquier
país que nos discriminara un poco menos
(esa palabra no la conocían entonces)
donde por lo menos los/las pitucas de vez en cuando se
confundieran por su nórdica traducción del amor
anda a saber tú qué les gustaba de ese acento de pobre sin
juguete que llevábamos con olor a ropa secada en el bracero
(lo importante es que alguien quisiera pasar unas horas noche
una porción tibia de la vida con ellos que seguían arriba de una micro con las ventanas mojadas por dentro)
«nosotros las hojas que se le escaparon al general»
“Cómo perder citas en thinder”
El segundo libro en la cronología creativa consta de 37 poemas prologados por el mismo autor. Los escritos dejan al descubierto la vacuidad de las relaciones mediadas por la virtualidad de aplicaciones y la mercantilización de los deseos, al tiempo que testimonian los intentos estériles de recuperación de quien atraviesa una desilusión amorosa.
“El propósito de estas apps es insistir con una recomposición, urgente demanda: ser queridas y querer, aunque alcanza con menos, por lo general (…) Obviamente, al ser adultos todos está prohibido decir la verdad y nada más que la verdad (…) Huelga decir que para estas apps lo importante no es que encontremos a alguien, sino que la perdamos una y otra vez. Ahí está el negocio. Lo mismo que en la vida”, se lee en el prefacio.

por tu culpa
por tu única culpa
ando en thinder dando lástima
peor que campo de batalla bajo el sol abrasador
de atacama
las pústulas de barro en las trincheras 1914
en este purgatorio que ahora se llama apps
todas
y todos revisan a los muertos
los despojan de lo que les queda pegado
a la carne
«si respiras dan su tiro de gracia si no atacas
con furia
te lanzan al delete desapareces del match
para siempre»
por tu culpa
me arrastro en un basural de cadáveres que
cualquiera palpa
oyendo un corito de moscas empoderadas
que me intuye y esquiva
ud no debería andar en estas
aplicaciones
ud está en carne viva perdone que se lo diga
dice
«aquí somos todos tiburones
aquí es una pecera y nadie sobrevive»
permítame un consejo
haga terapia
olvide a quien tenga que olvidar después
vuelva
vuelva para matar
estas son redes aquí nos mentimos deje
el amor en otra parte deje el amor
de almohada
y siga adelante:
nadie quiere una estatua de sal
para ligar levantar encontrar
compañero de vida o café de
cuarto o medias:
tinder happn grindr bumble lovoo dadoo skout
chask
son las mejores según las encuestas
«porque podés dar likes ilimitados»
es decir te puede gustar medio mundo no hay
objeciones morales a este punto
algunas ofrecen pasaportes que no quedes
con el sabor amargo de no conocer gente
imposible de conocer en tu ciudad chiquita
y sin historia
se rechaza o acepta a cualquiera con un match
(es el sueño el ideal de cualquier régimen o
político del mundo)
el que no me gusta la que me no me gusta
es eliminada con un clic
y para aquellos que son exigentes una apps
promete solo lo alcanzable:
personas con la que te has cruzado en la vida real
(ellos hacen ese tedioso y rápido estudio)
te cruzaste antes pero como ibas apurada no viste
que era el amor de tu vida el que sentó
a tu lado en el tren
los que prefieran opciones no tan
convencionales tienen grindr
se ofrece que te acerques se
promociona que te alejes
unas te dan la posibilidad de conocer de cerca
al otro
otras lo complican (a propósito) para que tus
terrores estén seguros
con los que eliges
la idea es conservar el sueño de seguir solo
sola y desesperado
que no se interrumpa se siga justificando se
pueda seguir pregonando por las calles
interiores que ya no existe
el amor
nadie ni nada que merezca nuestro tiempo el
sacrificio de vestirnos para salir de la cueva de
platón
la cueva de neandertales que se avizora para el
futuro
“Qué tiene”
Los 68 composiciones que integran el tercer libro de poemas (el último que escribió en el año) despliegan la crisis de una relación, el drama existencial del enamorado obsesionado e incapaz de sobreponerse al amor frustrado. La intimidad de la pareja malograda y, sobre todo, la vivencia de la tristeza extrema y el desencanto se expresan visceralmente, pero sin dejar de lado el sentido del humor. En la mayoría de los poemas el yo habla directamente a la mujer amada y perdida. Sin embargo, la voz de la contraparte se recupera y está presente en el título y en el poema homónimo.

desde que te fuiste
(no quiero que parezca una canción de radio con dedicatoria)
terminé aceptando que la tierra podía ser plana
yo podía ser cuadrado
un simple código de barras
la geometría no es lo mío nada que se acerque a los cálculos
matemáticos
odio la palabra alma pero tengo que usarla soy
un alma en pena
odio decir «mi corazón» pero mi corazón se partió
como un vaso baratito
a este ritmo de la tristeza que cargo encima
por haber dejado de comer por no salir a caminar
por pasarme las noches fumando espero no sea una sorpresa
me muera de algo me mate
un virus extinguido
será absolutamente indetectable la palabra amor
pocos
pueden seguir cuando lo vieron de frente
y menos reconocen esto que no queda después:
has escrito tus verdades
tu cuerpo es un pizarrón blanco y vacío
imagen: einstein entra al aula donde iba desarrollando su fórmula
famosa y encuentra que un idiota se la borró.
me encantaría que me vieras con otra
en un café
muerto de risa
no muerto en este sillón
donde parezco un almohadón de perro
que ya pasó esa edad
en que los veterinarios le ponían un bozal antes de acercarse.
Los ensayos breves
“El mundo es una pintura de Francis Bacon”
Con ese título, que impacta al lector por su contundencia y posiciona sin rodeos desde un comienzo la mirada del ensayista, los 18 brevísimos ensayos (de 2 o 3 páginas) del libro transitan los asuntos que siempre han preocupado a Dionisio Salas Astorga: la historia, la política, la (in)justicia, la educación, la indiferencia, el amor, la cobardía, la resistencia, la desinformación cómplice, la desigualdad, la pobreza, la hipocresía, los libros, la lectura, la literatura, la tecnología y las comunicaciones.
Compartimos uno de los textos del volumen.

No cualquiera protesta
La protesta es signo de rebeldía, discrepancia, inteligencia. El, la que protesta sabe, sospecha precozmente del futuro, aunque esté inmerso en las aguas turbias del presente y sea víctima de su oscuridad.
Si hay algo que el torreón de derecha e izquierda teme, es la dispuesta a desafiar norma o decreto afligido con el que el poder busca atropellar las esperanzas exiguas de la mayoría. El que no acepta los hechos consumados, la puerta inmensa de edificios públicos para reducir cualquier estatura; leyes promulgadas en bloque al amanecer. La que resiste el derecho de la sangre (ganado con sangre), la ocupación, el apellido, la impunidad del tuit oficial.
Estarán procesados por las tropas virtuales del reino, los troles del emperador, los clics pretorianos: sus cabezas serán exhibidas en portales de ciudades, celulares, para servir de escarmiento.
El que protesta -porque entiende, sospecha que siempre existieron y habrá otros caminos-, la que acompaña cualquier búsqueda de opciones en el mar o los pájaros, la persistente de la justicia, el reparador de crímenes, el justo, apenas cabe en los márgenes de la crónica y el noticiero pautado por robot. Sus gritos y su sangre se diluyen con los chorros del camión municipal que limpia los jardines de avenidas
de selfies, cada mañana.
Los medios tapan «el hecho delictivo» con las piernas tersas de la modelo del escándalo y su dieta rigurosa de la semana.
El que protesta está solo. Atada sin nudos a otros que protestan en calles de París, Santiago o Buenos Aires. Él, ellas presienten que su soledad es un disfraz ridículo con el que el poder inviste para que desistan de la lucha.
Ella, él, saben que si hubiera una única calle en el mundo, única donde levantar banderas, bombos y carteles, una fila de millones de solos se presentirían,
esparciendo su protesta de polvo de estrellas.
Solos, pero absolutamente necesarios para la vida.
Acerca del autor

Dionisio Salas Astorga reside en Mendoza, donde es profesor de Lengua y literatura. Cursó la Maestría en Literatura Argentina Contemporánea en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Cuyo.
Ha publicado en poesía “Sentimiento” (Valparaíso, 1982); “Sábanas sin flores” (Piedra Infinita, Mendoza, 2003); “Como en las películas” (2013); “Últimas oraciones” (2013); “Crónicas Cínicas” (2014); “Para salir a matar” (2015); “Vida de santos y santas non sancta” (2016); “Experiencia de la fatalidad” (antología de la obra poética del autor, 2017) y “Las otras caras del puerto” (Ed. Alba, Valparaíso, 2018).
Su novela infantil “Las aventuras de Cepillo el león” (2009) fue llevada al teatro y representada en Ecuador, con auspicio del gobierno de ese país. Fue reeditada en agosto de 2016 por la editorial de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNCuyo.
Ha colaborado como periodista cultural en varios medios de Mendoza desde 1992. Dirige el sello LunaRoja, en el que ha editado y prologado la obra poética de diversos escritores locales. Sus poemas y ensayos han aparecido en revistas y sitios web de Argentina, Chile, España, Escocia, Italia, Venezuela, Colombia, México, Uruguay y EEUU.
Para agendar
Presentación de cuatro libros: “Estamos bien los 7800 millones”, “El mundo es una pintura de Francis Bacon”, “Cómo perder citas en thinder” y “Qué tiene”, de Dionisio Salas Astorga.
Fecha: viernes 29 de noviembre.
Lugar: Librería García Santos (San Martín 921, Ciudad).
Hora: a las 20.
Entrada libre y gratuita.

