TP-Link sabe que los routers WiFi para el gaming están más de moda que nunca, y es por ello que está decidida a mantener el ritmo ofreciendo una serie de características de alta gama.
La empresa presentó esta semana el router Archer GX90 que no sólo ofrece velocidades de WiFi 6 (prácticamente necesarias a estas alturas), sino una “banda de juego” dedicada de 4,8 Gbps para mantener las sesiones de juego libres de interferencias de otras transferencias de red locales. Un acelerador también detecta y ajusta las transmisiones de los juegos que reconoce, como la serie Call of Duty o League of Legends, mientras que un panel de control proporciona estadísticas sobre el tiempo de juego para ayudar a localizar los problemas
El router también cuenta con otros trucos conocidos para mejorar el rendimiento de los juegos. La modulación OFDMA (acceso múltiple por división de frecuencia ortogonal) mejorada pretende reducir el retraso, y un procesador de cuatro núcleos a 1,5 GHz (TP-Link no lo nombra) ayuda a gestionar el tráfico pesado. Se trata de un aparato sólido para uso general, con una toma Ethernet de 2,5 Gbps (más cuatro tomas de 1 Gbps), dos puertos USB y soporte para redes de malla a través de los dispositivos compatibles con OneMesh de TP-Link.
El Archer GX90 estará disponible inicialmente en Estados Unidos a un previo de venta de 250 dólares. Es definitivamente más caro que un típico router WiFi doméstico, pero es decididamente menos caro que algunos routers WiFi 6 tribanda.
