El teléfono criptográfico se ha convertido en la última tecnología para mantener conversaciones telefónicas de alta seguridad en las que la línea no puede ser pinchada, y si fuese así, la conversación nunca podría ser entendida por otra persona ajena a los participantes.
En principio el teléfono parece muy similar a los teléfonos habituales, hasta que se aprieta un botón.
En ese momento es cuando se activa el código de criptografía que solo conocen los dos puntos en los que se encuentra el teléfono y en ese punto es cuando la conversación es inaccesible.
Si se consigue pinchar el teléfono, el resultado es una conversación que no tiene nada que ver con la que verdaderamente está teniendo lugar.
Mil años tardaría un experto en descifrar el código criptográfico, y eso suponiendo que tuviera un superordenador.
Estas líneas telefónicas son más comunes de lo que creemos contra espionaje industrial, político, publicista, ya que entre 2.000 y 30.000 euros uno puedo instalar una línea más o menos seguras.
Teléfonos criptográficos, la última tecnología para líneas de alta seguridad
El teléfono criptográfico se ha convertido en la última tecnología para mantener conversaciones telefónicas de alta seguridad en las que…
