Hace muchos años, el Viti Fayad sacó a los malabaristas de las esquinas.
Con el paso del tiempo, fueron volviendo, poco a poco, sobre todo en medio de la crisis actual. Ahora bien, hay algunos que aprovechan los pocos segundos que da el semáforo para hacer proezas. Es el caso del equilibrista que había tensado una soga entre dos árboles sobre la calle Fray Luis Beltrán, a la altura de un conocido supermercado en el barrio Bombal. Así esperaba ganarse unos mangos.
Volver al ruedo
