tótem.

Quienes caminan por la calle Presidente Alvear, casi esquina con Balcarce, en Godoy Cruz, se encuentran con una postal que poco tiene con el ambiente: un tótem municipal totalmente vandalizado y roto.

La estructura, que debería transmitir información al vecindario, está cubierta de rayones, plásticos destrozados y signos evidentes de abandono tras los destrozos. En vez de funcionar como un dispositivo en tiempo real las alertas meteorológicas, se convirtió en un recordatorio de que ni siquiera las herramientas pensadas para cuidar a los vecinos se salvan.

Estos aparatos, instalados en distintos puntos del departamento, funcionan como puntos de información y poseen un mecanismo conectado a una plataforma que toma cada cierto tiempo la calidad del aire.

En un contexto donde la tecnología se promociona como aliada de la prevención del delito, ver un tótem roto y sin mantenimiento genera más dudas que certezas.