Entre todos los que estuvieron ayer en el auditorio Ángel Bustelo en el acto-congreso más contundente del cobismo en su corta vida, resaltaba la figura de un peronista de pura cepa. De pura cepa por la cantidad de veces que ha cambiado de gustos. Hablamos del inefable Omar Pérez Botti, ex lafallista, ex menemista, ahora cobista, funcional e incondicional.
Recordábamos ayer en la redacción del diario cuando en el 2003 Pérez Botti compitió por la intendencia de Godoy Cruz, enrolado en la campaña presidencial de Carlos Menem, quien luego se bajó de la segunda vuelta en una demostración contundente de desprecio a la democracia. Por aquella época, suponemos, Pérez Botti no imaginaba ni en sueños estar, unos años más tarde, en un congreso de la UCR. ¿O sí?
