En épocas de crisis las personas piensan más a la hora de realizar un gasto y analizan la forma de comprar más de lo justo y lo necesario.

Por este motivo es que a un grupo de lectores de El Sol les llamó la atención el discurso repetitivo que utilizan los empleados de estaciones de servicio cuando se acercan a cargar combustible.

“¡Buen día! ¿Llenamos con Infinia?“, le dicen los trabajadores de YPF -aunque ocurre en todas las empresas- a los automovilistas. Esta frase causa enojo en algunos, risas en otros e indiferencia en la mayoría. Pero detrás de todo esto hay un porqué.

Los trabajadores de estaciones de servicio deben aprender un “speech” especialmente preparado por los capacitadores de las distintas banderas, que tienen como objetivo principal que el cliente gaste más, y cargue el combustible premium.

Además, a esto se le suman preguntas de rutina, algunas que están asociadas al servicio, como ofrecer limpiar parabrisas, y otras más ligadas a lo comercial, como tarjetas o programas de beneficios.

La mayor preocupación de los empleados es evitar caer en la trampa del denominado “cliente incógnito o misterioso”, un clásico método utilizado por las empresas para saber si sus trabajadores ofrecen un servicio de calidad.