Tres jueces de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza (SCJM) figuran como afiliados a partidos políticos, cuando la ley lo prohíbe. Se trata de Dalmiro Garay, presidente del máximo tribunal, Julio Gómez y Pedro Llorente, quien ya presentó la renuncia a su cargo, que se efectivizará el 28 de febrero del próximo año.

La ley orgánica de los partidos políticos, sancionada y promulgada en 1985, establece en el inciso D del artículo 24 que no pueden ser afiliados “los magistrados del Poder Judicial nacional, provincial y tribunales de faltas municipales”.

Norma Llatser, la candidata para reemplazar a Llorente, también figura como afiliada a un partido político. En todos los casos, la explicación desde el Poder Judicial es la misma.

“Los partidos nunca mandaron las desafiliaciones a la Junta nacional y por eso no las han cargado al sistema”, aclararon desde Tribunales.

Además, agregaron que en 2002 se realizó la migración de las fichas papel al sistema informático, y que la carga se realizó por nombre. “Si el sistema no leí una fecha en el campo de fecha de afiliación, te ponía la fecha del día de la migración”, indicaron.

Llorente fue senador por la UCR entre 1983 y 1987, cuando el entonces gobernador Santiago Llaver lo convocó para formar parte de la Corte. Cuando se retire, habrá cumplido 38 años en la SCJM. 

Gómez llegó a Suprema Corte en 2015, a propuesta del entonces gobernador Francisco Pérez. Fue senador provincial por el justicialismo en el período 1990-1994, durante la gestión de Rodolfo Gabrielli. Luego, en 1997, fue director de Asuntos Jurídicos y secretario relator del Tribunal de Cuentas.

Garay desembarcó al máximo tribunal en 2018, postulado por Alfredo Cornejo en su primera gestión. En ese momento, se desempeñaba como ministro de Gobierno, Trabajo y Justicia.

En el caso de Llatser, desde el entorno de la actual jueza de la Segunda Cámara del Trabajo aseguraron que presentará un desconocimiento de su afiliación ante la Justicia Electoral.