En algunas calles de la Cuarta Este pueden observarse cuadrillas de operarios colocando nuevos cableados para la zona. Los trabajos se realizaban el lunes por la mañana y se podía ver a los obreros colgados de los postes. Pero, al llegar las 13, desparecieron. Lo llamativo para los vecinos de esa zona de Capital fue que dejaron en el lugar un enorme carrete con cables, sin nadie custodiándolo, salvo unos conos anaranjados. Había quedado, incluso, el tendido a medio poner en algunos casos. Los vecinos estaban desorientados, puesto que era un buen material para los robacables. Volvieron el martes, pero el carrete ya no estaba y la pregunta en la cuadra era si lo habrían robado o se lo había llevado la empresa responsable de las tareas.
Misterio en la Cuarta Sección
