Un automovilista se dirigió a realizar la Revisión Tecnica Obligatoria (RTO) a un taller ubicado en Luján de Cuyo. Lo rechazaron por un supuesto problema con las luces delanteras. “Me dijeron que encandilaban mucho”, relató, resignado.
Mientras se aprestaba a cambiar los focos para intentarlo nuevamente, un conocido le recomendó que antes se dirigiera a otro taller habilitado. Así lo hizo: fue a uno instalado Godoy Cruz y, para su sorpresa, superó la verificación sin problemas.
Según relató, esta diferencia de criterios entre los talleres se multiplicó en estos días de gran demanda. Pero no fue su único reclamo: “Dicen que es por seguridad pero nadie me pidió el matafuegos o se fijó si tenía balizas”, agregó.
Este lector de El Sol, quien admitió su urgencia para realizar la RTO debido a un viaje fuera de la provincia, no sólo refleja la doble vara y el criterio dispar en los talleres. También demuestra la falta de control en una medida que causó más de un dolor de cabeza.
