La predilección por las peleas internas la llevan los radicales en la sangre. Es que no sólo los dirigentes encumbrados y de cierta edad se sacan los ojos por los espacios de poder entre Cobos e Iglesias. Resulta que entre los jóvenes radicales también hubo problemas, esta vez entre partidarios del gobernador, quienes están divididos en dos: los ultra y los intermedios.
Así, los primeros hicieron un documento de apoyo al mandatario y los otros no lo quisieron firmar porque no lo habían leído. Eso ocurrió el martes, cuando quedó trunca una reunión de radicales. Estaba previsto que el documento, al fin, lo firmaran ayer, pero quizás otra diferencia lo frenó. Quién sabe. Lo cierto es que la facilidad para la pelea está a flor de piel entre los amantes de la boina blanca.
