En Dorrego, Guaymallén, Aysam avanza con ciertas demoras en la instalación de los medidores de agua para controlar el consumo debido a la crisis hídrica. Los obreros ya han abierto pozos en la vereda para colocar ahí las cajas. Sin embargo, las más fieles tradiciones del derroche continúan, incluso, a pesar de que los vecinos observan la obra. Se puede ver a las vecinas a cualquier hora del día regando con la manguera tanto la vereda de baldosas como, incluso, la misma calle, pensando que así estará más fresco.