Imagen ilustrativa.

Ocurrió la semana pasada, alrededor de las 23. Un diputado provincial sufrió un percance bastante serio con su camioneta que había dejado estacionada en inmediaciones de la calle Arístides Villanueva.

]El legislador vinculado al Partido Justicialista y a un caudillo departamental dejó el vehículo al amparo de los cuidacoches de la zona y se fue a cenar.

Pero al volver se encontró con una desagradable sorpresa. Le habían roto los vidrios. Y no sólo eso. Por dentro, el tapizado también sufrió tajos que hicieron, presumiblemente con un cuchillo.

Para colmo, le orinaron en el interior del vehículo.

Los cuidacoches se habían hecho humo.