En temporada estival, las unidades del transporte público cuentan con aire acondicionado, lo que hace que el pasaje sea más agradable. Sin embargo, ha surgido una dificultad en las últimas semanas. En los colectivos, hay mucha gente que tose y más de uno recuerda que han vuelto a crecer los casos de Covid-19 tanto a nivel nacional como en la provincia.

Si uno quiere abrir la ventanilla para que haya circulación de aire, una recomendación común en los peores tiempos de la pandemia, de inmediato el chofer pega el grito y pide que la cierren. Le sucedió hace unos días a una pasajera.