La inseguridad está a la orden del día. No importa qué, los descuidistas aprovechan el momento y se apropian de lo que quieren.
Incluso, de algunos bienes insólitos que, si uno se detiene considerarlo, en principio, diría: “Pero, ¿cómo van a robar esto?”. Sin embargo, sucede. Y así pasó en la plaza Tito Francia, de Guaymallén. Ahí hay una cancha de básquet. ¿Y qué hicieron los amigos de lo ajeno? ¡Se llevaron los aros! Aunque usted no lo crea.
