El centro de la capital de Mendoza volvió a colmarse con miles de hinchas que llegaron desde distintos puntos del Gran Mendoza para celebrar que Argentina está nuevamente en una final de un Mundial de fútbol. Pero, claro, no todos iban en vehículos particulares, cientos acudieron al transporte público, incluso, algunos viajaron en los techos de los colectivos.
El problema fue el regreso. Pasadas las 20, las paradas estaban saturadas de personas, las unidades iban desbordadas y en ciertos casos no paraban y, para colmo, el Metrotranvía no funcionaba.
