En la madrugada del domingo se vivió una situación, al menos preocupante, en el boliche Ishkra de San Martín Sur. Resulta que a las cuatro y media, algún gracioso tiró gas pimienta.
Se vivieron minutos de temor y descontrol cuando decenas de jóvenes pugnaron por alcanzar las puertas de salida. La situación no pasó a mayores pero, sin duda, es para tener en cuenta que estas cosas pueden pasar. Y, ojalá, la reciente Ley de Boliches pueda garantizar la seguridad de los jóvenes, ya sea respecto de la venta de alcohol a menores o a situaciones como la que describimos, en la cual el local se vació rápidamente. Y recordamos: ojo con los graciosos que generan situaciones de peligro.
