Entre las calles Pedro Molina y San Lorenzo del barrio Lihué (Guaymallén) un gigantesco pozo es una amenaza para todo vehículo que intente cruzar esta concurrida vía.
Un motociclista comentó que, al ser víctima de este “cráter urbano”, la cámara de su rueda delantera se reventó y se tuvo que volver a su casa a pie.

Además, se ve como el pozo no solo sigue creciendo, sino que tiene “un hermano menor” a su lado, y otro un poco más adelante, lo que hace que intentar esquivar estos obstáculos sea casi imposible.

Casualmente, justo en frente de estos pozos hay una gomería esperando atender a los accidentados las 24 horas del día. Como alternativa, al otro lado de la calle hay un tacho de basura municipal, listo para recibir las gomas o cámaras dañadas.
