Nuestro amigo y muy buen funcionario judicial Hernán Ríos, fiscal de instrucción de la zona Luján-Maipú, reapareció ayer en su trabajo luego de las merecidas vacaciones. Como siempre, estaba impecablemente vestido, con su saco color café con leche que tanto le gusta –y que tanto utiliza–, y lucía un bronceado perfecto, de esos que sólo se logran en el mar Mediterráneo o quizás en alguna costa del Caribe. Pero no, resulta que Ríos estuvo en Buenos Aires y, nos contó, tomó sol en la terraza de un edificio, donde había una pileta. En fin, a lo que vamos es que con el tostado sin errores, Ríos demostró que es afrancesado con todas las letras. Impecable.
AFRANCESADO
CHARLAS DE CAFÉ
