El intendente de San Carlos, Mario Guiñazú, fue literalmente acosado ayer a la mañana. Resulta que el jefe comunal estaba en la Casa de Gobierno, donde protestaron las travestis mendocinas. Cuando Guiñazú quiso abandonar el Palacio de Gobierno –en un Fiat Siena con la inscripción San Carlos en las puertas–, se le abalanzaron las chicas.
Alguna lo reconoció y se le fueron todas encima, preguntándole si apoyaba la protesta y qué podría hacer por las travestis mendocinas. Guiñazú dialogó un rato con las chicas y se fue. Un ganador.
