Luego de varios partidos disputados en Mendoza por Copa Argentina con un sistema eficaz (River-Temperley y Boca-Almirante Brown, en 2024, solo por citar dos ejemplos de la misma competencia), este miércoles hubo un insólito retroceso en la modalidad de compra y retiro de entradas para asistir a los encuentros que se disputan en el estadio Malvinas Argentinas, de Mendoza.

Los hinchas de River Plate tuvieron que asistir al Malvinas Argentinas para retirar la entrada física, un proceso engorroso que pasadas las 4 de la tarde tiene una fila de más de 500 metros para realizar el trámite. Hay apenas dos boleterías habilitadas para miles de hinchas millonarios que ya sacaron su boleto para vivir el encuentro de este jueves por la noche en el estadio mundialista.

Es extraño lo que ocurre, puesto que quienes compraron los tickets debieron registrar su número de documento, por lo cual cada entrada es totalmente intransferible. “¿Para qué nos hacen sacar entradas por DNI si luego tenemos que venir a retirarlas acá físicamente?”, preguntó un hincha de River molesto por la espera.

Y más extraño aún es si se tiene en cuenta que el sistema de ingreso al estadio en los últimos partidos de Copa Argentina fue a partir del escaneo del DNI en mano. Incluso, esto también se aplicó para el Independiente Rivadavia-Boca jugado semanas atrás, pero por Liga Profesional.

En encuentros del 2024 los hinchas compraron a través de la plataforma y solo tuvieron que llevar su DNI el día del partido. Y nada más.

La plataforma utilizada para los encuentros del 2024 y de 2025 es la misma, Deportick. Pero esta vez fue distinto y se volvió al proceso de antaño, con retiro físico del ticket, y -para peor- con escasísima presencia de personal destinado a la entrega de las entradas. Un retroceso difícil de explicar.