El tejido romboidal, un clásico entre los cercos perimetrales metálicos, se convirtió ya hace tiempo en la opción preferida para delimitar terrenos de manera económica y funcional.
Este tipo de alambrado, a menudo subestimado por su apariencia simple, destaca por su versatilidad, bajo costo y facilidad de instalación, convirtiéndolo en una alternativa ideal para diversos proyectos.
Funcionalidad sobre estética
Al pensar en cercar un terreno, muchas personas creen que cuanto más alto sea el cerco, mayor será la seguridad que ofrece.
Sin embargo, los especialistas en cercos perimetrales coinciden en que el tejido romboidal tiene un propósito claro: delimitar un espacio y evitar el ingreso o salida de animales.

Este tipo de alambrado no actúa como un cerco de seguridad, ya que no está diseñado para impedir el acceso de personas. Por eso, si se busca mayor protección, es recomendable optar por alternativas como rejas o paredes.
Variedad de opciones en tejido romboidal
El tejido romboidal es uno de los productos más populares en el mercado de cercos metálicos. Existen varias opciones según el tipo de protección y el presupuesto disponible:
- Tejido económico con rombo de 3 ¼”: ideal para cercos temporales o de obra. Es una opción accesible y práctica.
- Romboidal de 2 ½”: el más común en el mercado. Ofrece un equilibrio entre precio y calidad, siendo perfecto para quienes buscan un cerco funcional a bajo costo.
- Tejido de 2”: este alambre es más reforzado y duradero, con rombos más pequeños que brindan mayor resistencia y protección.

- Tejido de 1 ½”: recomendado para quienes desean máxima resistencia y menor permeabilidad, debido a su tamaño reducido.
- Malla electrosoldada: disponible en forma de rectángulos o cuadrados, es una opción versátil y duradera.
- Mallas artísticas: ofrecen un diseño estético y se adaptan bien a proyectos donde la apariencia visual es importante.
Aplicaciones del tejido romboidal
Este tipo de cerco es ampliamente utilizado en industrias, clubes, obradores y barrios cerrados. Sin embargo, en viviendas suburbanas o rurales, el tejido romboidal también puede ser una solución efectiva para delimitar áreas como jardines, piletas o zonas de riesgo para niños y mascotas.
Los cercos con tejido romboidal pueden variar en altura desde los 0,60 hasta los 6 metros y se pueden combinar con postes de hormigón, caño o madera de quebracho colorado, que no solo brindan resistencia, sino que también añaden un toque estético a la instalación.

La opción más accesible para delimitar tu terreno
El tejido romboidal es la opción preferida para quienes buscan una solución económica, resistente y fácil de instalar. Aunque no es un cerco de seguridad, su capacidad para delimitar terrenos y su amplia variedad de modelos lo convierten en una alternativa confiable para proteger y definir el espacio de manera eficiente.
