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Cambiar una pared puede transformar la percepción de una habitación, pero no siempre es necesario recurrir a una obra. El papel pintado ofrece una alternativa para incorporar color, dibujos o texturas y renovar un ambiente de manera puntual.

No hace falta cubrir todas las paredes

Una de las posibilidades es utilizarlo únicamente en una pared para convertirla en el punto de atención de la habitación.

Estampados para destacar un ambiente

Los diseños geométricos, florales o abstractos permiten modificar completamente la estética de un espacio. La elección debería tener en cuenta los muebles y colores que ya existen.

Diseños discretos para ambientes pequeños

Los papeles con patrones más sutiles pueden aportar textura y personalidad sin convertirse necesariamente en el elemento dominante.

También puede utilizarse en techos

Aunque es menos habitual, colocar papel pintado en el techo puede generar un efecto decorativo diferente y destacar una zona determinada.

Elegir según el ambiente

Antes de colocarlo conviene considerar la humedad, el tránsito y las condiciones particulares del lugar. No todos los tipos de papel están pensados para las mismas situaciones.

El papel pintado permite cambiar la apariencia de una habitación sin recurrir a una reforma integral. Utilizarlo en una sola pared o elegir un diseño que dialogue con la decoración existente puede ser suficiente para renovar un espacio.