Foto: Magnific.

Las molduras pueden transformar una pared aparentemente simple y aportar profundidad y personalidad a un ambiente. Aunque durante años estuvieron asociadas principalmente con decoraciones clásicas, actualmente también aparecen en espacios modernos y minimalistas.

Molduras en paredes

Una de las alternativas más utilizadas consiste en crear rectángulos o cuadrados sobre una pared mediante molduras delgadas. El resultado aporta textura sin necesidad de incorporar revestimientos completos.

En el techo

Las molduras también pueden utilizarse para marcar el encuentro entre paredes y techo. En ambientes de estilo clásico pueden tener mayor presencia, mientras que en propuestas contemporáneas pueden elegirse diseños más simples.

Combinar molduras con pintura

Una forma de conseguir un resultado más discreto es pintar las molduras del mismo color que la pared. Así se genera relieve sin introducir un contraste demasiado fuerte.

No sobrecargar el ambiente

Cuando se incorporan molduras, conviene tener en cuenta el resto de la decoración. Si la pared ya tiene un diseño protagonista, sumar demasiados elementos puede generar un resultado visualmente pesado.

Las molduras pueden recuperar protagonismo dentro de una decoración moderna si se utilizan con diseños simples y una composición equilibrada. Son una alternativa para agregar textura y personalidad sin realizar una reforma compleja.