El resonante secuestro de un joven hijo de una presunta líder narco de Las Heras llegó a juicio y siete hombres están en el banquillo de los acusados de los Tribunales Federales.
El debate comenzó hace una semana y entre los sospechosos se encuentra un amigo y vecino de la víctima.
La banda -compuesta por Ezequiel Maza (21), Pablo (28) y Leonardo (34) Rosasi, Manuel Cepeda (34), Carlos Albornoz (28), Paulino Torres y Emilio Rodríguez– fue señalada como la responsable de secuestrar al hijo de María Belén Díaz, Luciano Matías Pereyra (22) el 7 de abril de 2014
De acuerdo a la investigación -en gran parte llevada adelante gracias al testimonio de la víctima- Pereyra se encontraba junto a dos amigos en su casa del barrio 26 de Enero de Las Heras cuando Ezequiel El Poronguita Maza, a quien conocía por vivir en el barrio lindante (Belgrano) y porque habrían participado en algunos ilícitos, le pidió que lo acercara a la villa Güemes.
Pereyra aceptó el pedido y a bordo de su auto VW Gol Power llevó al joven, a sus dos amigos y al Finito Rodríguez a la villa. Al llegar Maza obligó a los amigos de Pereyra a descender y le dijo al joven que lo había secuestrado.
Durante los dos días que el joven estuvo cautivo los secuestradores realizaron insistentes llamados a su familia para pedirle dinero, armas y droga a cambio de su libertad. La madre de la víctima, María Belén Díaz (44), sindicada como la jefa de una banda narco que opera en Las Heras, realizó la denuncia policial y entregó un bolso con $100 mil pesos. El chico fue rescatado en una vivienda del barrio La Alameda.
Durante el debate declaró la víctima, su madre y su tía.
El chico, por medio de Cámara Gesell dio detalles de su secuestro aunque remarcó que no logró ver a sus captores y de la banda solo conoce a El Poronguita y al Finito.
“Estuve tres días secuestrado en el asiento de atrás de mi propio auto. Me daban de comer sanguches de paleta, arroz amarillo y hacía mis necesidades al lado del auto”, dijo.
En su testimonio el chico sostuvo que permaneció siempre con el rostro tapado con su buzo y maniatado con los cordones de sus zapatillas.
Los captores lo golpearon y obligaron a dialogar con su familia para pedirles plata.
“A mi mamá le empezaron pidiendo $300 mil, armas y autos”, agregó.
Si bien no reconoció a los sujetos indicó que escuchó las voces de un hombre ronco, de otro con tono porteño y a otro lo nombraban como Carlos.
Al tercer día de su secuestro la policía logró dar con la vivienda donde lo mantenían cautivo y lo liberaron. Ese día cayó El Finito, El Poronguita y Carloncho Albornoz.
A pesar de la intervención policial el chico confirmó que la familia debió entregar alrededor de $100 mil, dinero que dejó en el interior de un bolso en las inmediaciones del hipermercado Easy.
Al respecto el chico aclaró: “La entrega del dinero fue por consejo de la policía y creo que la fue a buscar Ezequiel, y ese día se les escapó a los uniformados”, sostuvo en relación a que la familia Díaz nunca más supo nada del efectivo.
Por su parte, María Belén Díaz, quien cayó detenida nuevamente el martes, dio una versión similar a la de su hijo.
La mujer precisó que el día del secuestro ella estaba detenida a disposición de la Justicia Federal por una causa de drogas, pero al día siguiente le otorgaron la prisión domiciliaria y se puso al tanto de lo que había pasado con su hijo.
“Me pidieron $300 mil, armas y droga al principio, después solo me pedían plata”, dijo y agregó que tras entregar el efectivo los captores acordaron liberar a Luciano en la rotonda del avión. Esto nunca se concretó y fue la policía quien debió allanar la propiedad para encontrar al muchacho.
Díaz confió que solo conocía al Poronguita porque era amigo de su hijo y que “eran varias las personas que me llamaron, pero no las conozco porque no frecuento esos lugares”.
Sobre el secuestro al cual calificó como “muy doloroso para mí y para mi hijo porque dijeron que hasta que lo habían violado, pero es un tema que no se volvió a tocar”.
La hermana de María Belén, Laura fue la primera en enterarse del secuestro y al igual que su pariente negó conocer a los secuestradores.
El clan Díaz
La familia de María Belén Díaz es conocida por los investigadores desde hace varios años. La mujer está en pareja Marcelo Petete Sosa, detenido con 90 kilos de marihuana. Además ella está sindicada, junto a su hermana, de liderar la banda de los Wachos Atrevidos, dedicada a la venta de estupefacientes.
Asimismo el hijo mayor de Díaz, Jorge también permanece tras las rejas por homicidio. Si bien Luciano cuenta con causas cuando era menor de edad -pasó 8 meses detenido en el Ex Cose por robos- en 2015 fue apresado y sospechado de participar en el crimen del policía Ariel Tobares, ocurrido en diciembre a bordo de un trole.
Durante su detención la familia del joven habló con El Sol y aseguró que el chico era inocente. Con el avance de la pesquisa, Pereyra quedó desvinculado del caso y por el hecho detuvieron a Jesús Rodríguez.
María Belén y Laura volvieron a ser noticia el pasado martes cuando por medio de varios allanamientos en el barrio 26 de Enero la policía las detuvo junto a otros cuatro jóvenes. A Belén le encontraron una moto robada y a su hermana un arma de fuego. Ambas fueron trasladadas al Borbollón.
