La misteriosa historia de Ángela, una beba de casi 2 años que fue abandonada en una morgue en la Ciudad Juárez de México y que, pasado los años, nadie reclamó su cuerpo.

El cadáver de la menor fue hallado el 23 de marzo de 2014, en el interior de un bolso deportivo abandonado en una calle de la colonia Juárez, y llevado a la morgue. 

En ese momento, la pequeña de cabello lacio y castaño, ojos cafés, vestía un campera roja, pantalón vaquero y un gorro. Además, en su espalda portaba una mochila, tenía colocado unos aritos tipo broquel y una pulsera de hilo rojo en su muñeca izquierda.

 

Pese a que la policía difundió su retrato por toda la Ciudad Juárez, nadie la reclamó. Por lo que, el cuerpo de médicos forense decidieron embalsamarla para evitar que fuera depositado en una fosa común y nombrarla Ángela.

Pasado los meses, los forenses establecieron el perfil genético de la niña mediante el análisis de ADN y lo enviaron a todos los servicios forenses del país con el propósito de encontrar otro perfil que coincida con ella, en el supuesto de que los padres estuvieran muertos.

Sin embargo sólo se encontraron con rasgos parecidos con menores reportados como desaparecidos. Al contactar con los familiares, no hubo coincidencia.

Tras la intensa búsqueda del origen de Ángela, las autoridades determinaron que si nadie se presenta en los próximos días será sepultada en un panteón en el marco del Día Internacional de la Lucha Contra el Maltrato Infantil, a manera de recordatorio de la persistencia de este problema contra la infancia en México.