El Servicio de Emergencia Coordinado (SEC) sufre la falta de médicos y también de unidades para poder atender las urgencias que surgen en la provincia.
La problemática no es nueva pero con el transcurso del tiempo no ha visto una mejoría. El año pasado, la directora del SEC, la médica Inés Valencia, contó a El Sol que los profesionales que son convocados a cubrir las vacantes rechazan los puestos.
Actualmente, algunos trabajadores aseguran que faltan unidades y que tres de ellas no funcionan porque los médicos están de vacaciones. Además, temen una posible tercerización del servicio.
Hace unas semanas, una mujer mayor de San Martín sufrió una descompensación. Su hija llamó desesperada al servicio coordinado para que la socorrieran y, según contó, le respondieron que tenían dos horas de demora ya que hay una sola ambulancia en ese departamento. La mujer optó por llevar a su madre en un taxi al hospital. El viernes pasado, en ese mismo departamento, un jubilado se descompuso en un banco y murió. Si bien falleció a los dos minutos, la ambulancia también tardó en llegar.
El SEC comenzó a funcionar en agosto de 1986 con 7 ambulancias Ford, en ese período el servicio atendía 5.000 emergencias por año. En 1998, el Estado adquirió ocho ambulancias Mercedes Benz que reemplazaron a las anteriores unidades. Entre el 2004 y el 2008, se incorporaron ocho unidades más y se ampliaron las bases de emergencia y el servicio llegó a San Rafael y al Valle de Uco. Mientras que en febrero de 2015 se incorporaron 13 unidades 0KM.
Sin embargo, trabajadores –que pidieron reservar sus nombres- afirmaron que solamente para el Gran Mendoza faltan seis unidades más para poder cumplir a tiempo con la demanda de las urgencias. Mientras que señalaron que en la zona Este hay una ambulancia por departamento y deberían reforzarse ya que las distancias allí no son igual que en las zonas urbanas.
El Gobierno reconoce el problema
El subsecretario de Salud, Oscar Sagas, reconoció a este diario que el SEC necesita más móviles y personal profesional y aseguró que el desafío de esta gestión es poder dejar un servicio de emergencia trabajando en un estado óptimo.
Según puntualizó el funcionario, actualmente el SEC cuenta con 22 ambulancias de alta complejidad para todo la provincia: dos en el Sur, tres en Valle de Uco, cuatro en el Este y 13 en el área metropolitana. Y reconoció que seis unidades más, como solicitan los trabajadores, sería el número ideal para el Gran Mendoza.
“Hemos realizado un relevamiento de los vehículos con los que contamos y vimos que hay algunos que se pueden arreglar y dejar en óptimas condiciones. Por otro lado, el ministro de Salud está en conversación con la Nación para que este año podamos tener refuerzos de unidades”, dijo el funcionario.
Y, párrafo seguido, precisó que el SEC cubre emergencias extra-hospitalarias e inter-hospitalarias: “El 911 recibe 400 llamados diarios para el Servicio de Emergencias, de ellos entre 100 a 120 implican salidas de las ambulancias. Los llamados a los que acuden son cuando implican un código rojo (riesgo de muerte) o código amarillo (riesgo potencial de muerte)”, dijo Sagas.
El subsecretario confió que este tipo de servicios es muy caro para el Estado, aunque no pudo precisar la cifra que mensualmente invierte el Gobierno. Y también confirmó que la falta de personal es una inquietud que tienen que resolver en el corto plazo.
“Hay unas 240 personas que trabajan allí y es cierto que falta recurso humanos, pero estamos gestionando para solucionarlos. A la brevedad se va a llamar para cubrir tres o cuatro puesto de profesionales en el Valle de Uco. La problemática que surge a la hora de buscar personal es que no todos quieren trabajar en una ambulancia por los riesgos que implica y sobre todo teniendo en cuenta que entramos a todas las zonas de la provincia, inclusive aquellas que suelen ser conflictivas”, dijo.
Además, destacó que desde hace unos meses buscan eficientizar el servicio en Valle de Uco a través de un sistema organizado que pretende que todas las ambulancias de la región funcionen dentro de un marco integral y funcional para asistir las emergencias y traslados inter-hospitalarios.
Y para finalizar confió que no se ha planteado en el Ministerio de Salud la posibilidad de tercerizar el servicio e insistió en la necesidad imperiosa de mejorar este tipo de servicio público.
