Tiene 17 años y viene siendo noticia desde hace varios años en causas de homicidios, robos y enfrentamientos entre bandas en Guaymallén. Se trata del Champol, el delincuente juvenil que lidera una banda en las barriadas de la zona de Pedro Molina.

El viernes volvió a caer en las redes policiales por tener en su poder un arma de fuego, dos semanas después de haber salido del ex COSE, el Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil de la provincia. Quedó a disposición de la Justicia Penal de Menores.

El Champol, desde el 2014, con 15 años, lideró su propia organización y comenzó a ser reconocido como uno de los criminales más temibles de un conjunto de barriadas guaymallinas. Figuró en varios expedientes en los que se investigaban balaceras, homicidios, venta de estupefacientes y otros delitos. 

En julio del año pasado, los investigadores sostenían que, a este joven, hijo de padres vendedores de droga, era imposible reinsertarlo.

Escondido 

El último arresto del malviviente tuvo lugar durante la noche del viernes. A las 20.30, efectivos de Policía Rural procedieron a identificar unos sujetos sospechosos que iban en una Toyota Hilux marrón por Guaymallén. Al divisar la presencia policial, el conductor del vehículo inició la huida. Los efectivos, ante esto, iniciaron la persecución. 

Cuando llegaron a calle Venezuela al 1800, uno de los ocupantes del rodado se metió a una casa. Tras pedir autorización al dueño de la propiedad, los uniformados lograron capturar al individuo, que se había escondido debajo de una cama.

El arma que le secuestraron al Champol durante la noche del viernes.

Ordenaron registrarlo y se le secuestró una pistola marca Bersa 22mm largo, sin número fabril, y que estaba cargada con tres municiones. Además, se aprehendió al conductor, de 18 años, que al momento de la detención golpeó el móvil policial con la puerta de camioneta (por esos daños quedó a disposición del fiscal Juan Ticheli), y un menor de 13 años. 

Cuando los policías procedieron a identificar a los detenidos, un conocido nombre salió a la luz. El menor que atraparon debajo de la cama y que portaba el arma era el Champol, quien 15 días antes había salido del ex COSE. 

Historia repetida

El Champol volvió a delinquir y parece no tener intención alguna de salir del ambiente criminal.

Este joven hace tiempo aprovecha su condición de menor para violar la ley. Proviene de una familia en la que el delito es parte de la vida cotidiana: su madre, conocida como Manzanita, esta detenida por disposición de la Justicia federal por comercialización de estupefacientes.

En tanto, su padre también estuvo privado por libertad por ese mismo delito.

Desde fines del 2013 comenzó a hacerse conocido entre los detectives y fue protagonista de varias crónicas policiales. Sin embargo, su identidad tomó relevancia cuando en febrero del 2014 fue acusado –y luego liberado– de ser autor del doble homicidio de Ismael Muñoz (19) y Lucas Guerrero (16), quienes habían sido baleados desde un auto cuando circulaban en moto por plaza Minoto.

En ese momento, el Champol tenía 15 años y los detectives lo comparaban con el Tonga, otro chico acusado de tiroteos y homicidios, como el del comerciante Jonathan Montinelli, ocurrido en una vinería de la citada comuna.

Un mes después, el Champol, admirador de San La Muerte y del Gauchito Gil, fue vinculado al asesinato de Leonardo Leito o Mugriento Barrera. El hecho ocurrió en el contexto de la guerra de bandas que en ese momento atemorizaba a los barrios San Jorge, Lihué y Belgrano. “Lidera una banda delictiva, esto no es joda”, habían confesado investigadores a El Sol días después del crimen.

En junio del 2015, el Champol continuó sumando ítems a su currículum delictivo. Además de ser mencionado como autor material de diferentes robos a mano armada en plena vía pública, fue involucrado en una tentativa de homicidio cuando baleó a un joven que pertenecía a su banda pero que luego se alejó.

Días después, el adolescente contaba con pedido de captura y cayó en la casa de su novia. Allí, encontraron más de un kilo y medio de cocaína fraccionada para la venta, con varios pesos y dólares. Quedó a disposición de la Justicia Penal de Menores y, finalmente, fue trasladado, una vez más, al Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil (ex COSE).

En febrero de este año, dos señalados integrantes de la banda del Champol recibieron duras penas de la Justicia. Alejandro Morales (25) y Maximiliano Escobar (23) fueron condenados por asesinar de un disparo a Rodrigo Arce. Recibieron 20 y 15 años, respectivamente.

Después de su última detención, el Champol quedó –otra vez– a disposición de la Justicia Penal de Menores. Anoche, trascendió que no se descartaba que recupere la libertad.