Alejandro Oro (26) fue baleado la tarde del sábado por la tarde a metros de su vivienda de Buena Nueva, en Guaymallén, y agonizó en el Hospital Central hasta el miércoles, cuando perdió la vida. La familia asegura que los asesinos habían intentado robarle al joven en una ocasión, este se defendió a los golpes y los sujetos lo amenazaron de muerte. Incluso contaron que ya había sido atacado entre dos oportunidades antes del crimen. Los presuntos matadores pertenecen a una banda que comete delitos en esa zona de Guaymallén.
La familia de la víctima recibió a El Sol en su casa del barrio Circuito Park y relató su versión de los hechos.
Todo comenzó en diciembre cuando Alejandro transitaba por esa barriada donde residía y fue interceptado por dos sujetos, el Gordo Leo y Brian Prito Zuñiga, que intentaron robarle la billetera. El joven se resistió y consiguió evitar el asalto a los golpes. Los delincuentes en ese momento amenazaron con matarlo.
Días después, el 23 de ese mes por la tarde, Oro estaba volviendo a su casa después de terminar su jornada laboral como albañil y fue interceptado por los sujetos que había querido robarle. En esa ocasión, los malvivientes estaban junto a los demás integrantes del grupo al que pertenecen y que cometen delitos en esa zona. Estos otros dos individuos fueron señalados por la familia como el Boliviano y el Paturuzú. Comenzaron a disparar contra la víctima que logró escapar, pero una de las balas rozó su brazo.
El joven decidió no denunciar el hecho “para no tener más problemas, relato su padre en dialogo con este diario.
La banda volvería a cargar contra Alejandro horas antes del hecho que le produjo la muerte. El último sábado, en horas de la madrugada estaba regresando a su casa después de juntarse con sus amigos. Cuando iba cruzando el descampado que esta frente a su casa, Zuñiga intentó atacarlo. Pero una vez más, Oro safó y sano y salvo a su casa.
“Tuvo que correr porque los otros son tipos de armas, nosotros no. Él (por Alejandro) nunca quiso que tuviésemos un arma para defendernos, no le gustaban”, confió su padre.
Sin embargo, sus enemigos no se darían por vencidos y lo irían a buscar otra vez.
Cerca de las 15 de ese día un vecino del barrio pasó a buscarlo para ir jugar al futbol, “le encantaba el deporte”, aseguraron su familiares. El joven salió de su hogar, cuando iba llegando a la esquina apareció una moto con dos sujetos que comenzaron a dispararle. Oro intentó volver, pero cuando estaba a metros de su domicilio recibió el disparo letal en la nuca. Según la familia, los atacantes fueron Prito Zúñiga y el Gordo Leo.
El caso que está siendo investigado por la Fiscalía de Homicidios a cargo de Claudia Ríos, no tenía detenidos al cierre de esta edición.
“Aquí han venido policías, investigadores de Homicidios pero no los agarran. Yo les dije que si los atrapo los voy a cortar en pedacitos”, dijo con bronca y dolor el padre de Alejandro.
En tanto, vecinos señalaron que la situación en la zona es muy difícil y prácticamente tienen que pasar todo el tiempo adentro de sus casas para protegerse.
