Los reos acusados.

El fiscal Correccional Martín Lucero imputó este miércoles a Claudio Alexander González Flores y Ramiro Armando Colucci, los dos presos que tomaron de rehén a un penitenciario en el complejo carcelario de San Felipe, durante la madrugada de este martes.

Ambos fueron acusados por el delito de secuestro coactivo, que prevé penas de 5 a 15 años de prisión, aunque el mínimo se eleva a 8 años si los autores logran su propósito.

La calificación está contemplada en el artículo 142 bis del Código Penal y castiga a quien sustrae, retiene u oculta a una persona con la finalidad de obligarla, a ella o a un tercero, a hacer, no hacer o tolerar algo contra su voluntad.

En este caso, los dos internos mantuvieron cautivo al uniformado mientras reclamaban ser trasladados a otros establecimientos penitenciarios.

González Flores y Colucci son presos condenados que llevan 17 años de ejecución de sus respectivas penas.

El primero recibió una condena de 23 años de cárcel por distintos delitos, entre ellos un abuso sexual cometido durante un asalto a una turista canadiense en 2009, en la posada Domaine du Mont, ubicada en Coquimbito, Maipú. El caso se convirtió en uno de los hechos de inseguridad más resonantes de aquel año.

Colucci, por su parte, cumple una pena de 27 años de prisión por un robo agravado por homicidio.

Ambos protagonizaron la toma de rehén en el complejo penitenciario capitalino con el objetivo de conseguir un cambio de alojamiento carcelario, aunque con destinos diferentes.

Durante las negociaciones, uno de los internos pidió ser trasladado a la cárcel de Almafuerte, mientras que el otro pretendía ser derivado a un establecimiento penitenciario de Jujuy para estar más cerca de su madre.

La situación se resolvió pasadas las 8.30, cuando ambos liberaron al penitenciario y se entregaron, según informó el juez Sebastián Sarmiento. Finalmente, no recibieron ningún beneficio y terminaron asilados en el régimen de Muy Alto Perfil (MAP).

También entregaron un teléfono celular que habían utilizado para filmar al guardia mientras lo mantenían cautivo. Tras el desenlace, el fiscal Lucero notificó la imputación y notificó la detención de los dos acusados en la causa.

La toma de rehén tuvo, además, una trágica consecuencia fuera del penal. La madre y la tía del penitenciario viajaban desde La Paz en una camioneta hacia el Gran Mendoza cuando el vehículo chocó contra un árbol sobre la Ruta 7. Ambas murieron como consecuencia del siniestro vial.

El penitenciario conoció la noticia del fallecimiento de sus familiares después de haber sido liberado. Mientras avanza la causa por el secuestro coactivo, la investigación deberá determinar las circunstancias del hecho ocurrido dentro del establecimiento y las responsabilidades penales de los dos internos, quienes ahora enfrentan una imputación que contempla hasta 15 años de prisión, con un mínimo de ocho si se considera que alcanzaron el objetivo que perseguían.