El triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva en el balotaje presidencial de Brasil sacudió los mercados financieros y provocó una fuerte depreciación del real frente al dólar. En las primeras operaciones del lunes, la moneda brasileña llegó a perder un 12,2% en el mercado de futuros y alcanzó una cotización de 5,60 reales por dólar, en medio de la preocupación de los inversores por el rumbo económico del próximo mandato.

La reacción se produjo después de que Lula derrotara al senador Flávio Bolsonaro en la segunda vuelta electoral y garantizara su continuidad al frente del Gobierno brasileño hasta 2030. El resultado modificó las expectativas de los operadores financieros, que aguardaban una posible alternancia política y una orientación económica diferente.

El movimiento también tuvo repercusiones en la Argentina. De acuerdo con la cotización del Banco Nación informada para el lunes, el real cayó un 10,4% y se ubicó en 284 pesos, frente a los 317 pesos registrados el viernes 23 de octubre.

Por qué cayó el real brasileño

La incertidumbre sobre la política fiscal y las decisiones económicas del próximo Gobierno estuvo entre los principales factores detrás de la reacción inicial de los mercados.

Antes de la segunda vuelta, parte de los inversores había apostado por un cambio de administración que pudiera impulsar una política fiscal más restrictiva. La victoria de Lula, en cambio, confirmó la continuidad del proyecto del Partido de los Trabajadores (PT) y abrió interrogantes sobre el manejo del gasto público, la deuda y las cuentas del Estado.

El viernes anterior a las elecciones, el dólar al contado había cerrado en 4,9896 reales, con una caída diaria del 1%. Sin embargo, una vez conocido el resultado electoral, los contratos de futuros del real negociados en el exterior registraron fuertes pérdidas.

A última hora del domingo, los futuros con vencimiento en noviembre ya reflejaban una cotización cercana a los 5,56 reales por dólar. Durante las primeras operaciones del lunes, la depreciación llegó a superar el 12%, con un máximo de 5,60 reales por dólar, según los datos citados por Reuters.

Estos movimientos corresponden al mercado de futuros y a las primeras operaciones financieras, por lo que no deben confundirse automáticamente con la cotización de cierre del dólar en el mercado al contado.

Las acciones brasileñas

La reacción negativa no se limitó al mercado cambiario. Los activos vinculados con Brasil también registraron importantes retrocesos antes de la apertura de las bolsas, en un escenario marcado por la cautela de los inversores.

El fondo cotizado en bolsa EWZ, que sigue el desempeño de empresas brasileñas de mediana y gran capitalización, llegó a registrar una caída de hasta el 27% en las operaciones previas a la apertura, según los datos difundidos.

Entre las compañías más afectadas figuraron Petrobras y los bancos Itaú y Bradesco, cuyos papeles mostraron bajas significativas en ese mismo período. Las variaciones reflejaron el ajuste de las expectativas financieras después de conocerse el resultado electoral.

El comportamiento de estos activos también estuvo relacionado con las perspectivas sobre las tasas de interés y la política económica. La tasa de referencia brasileña, conocida como Selic, es uno de los indicadores que los operadores siguen de cerca porque influye tanto en el costo del crédito como en las decisiones de inversión.

Lula fue reelegido con el 51,76% de los votos

Con el 99,88% de los votos escrutados, Lula da Silva obtuvo el 51,76% de los sufragios válidos, frente al 48,24% alcanzado por Flávio Bolsonaro, según los resultados oficiales del Tribunal Superior Electoral de Brasil.

El candidato del PT reunió 64.149.775 votos, mientras que su rival consiguió 59.778.475. La diferencia aseguró la continuidad de Lula en la Presidencia durante otros cuatro años.

La campaña enfrentó dos propuestas económicas y políticas diferentes. Lula defendió la continuidad de las políticas sociales, la generación de empleo y la intervención del Estado para reducir las desigualdades. Flávio Bolsonaro, en tanto, puso el acento en la responsabilidad fiscal, la reducción de impuestos y los cambios en la administración federal.