Lionel Messi adquirió el CD Eldense de España y se convirtió en propietario de su quinto club de fútbol, consolidando una cartera de inversiones deportivas que ya se extiende por tres continentes. El equipo de la Segunda División española, fundado en 1921 en la región de Alicante, anunció oficialmente la incorporación del ocho veces ganador del Balón de Oro como nuevo dueño. La transacción queda pendiente de la autorización del Consejo Superior de Deportes.
La noticia llega en un momento de turbulencia deportiva para el Eldense, que marcha en zona de descenso con apenas nueve puntos en cinco jornadas. Días antes del anuncio, el entrenador Claudio Barragán fue desvinculado y su reemplazante, Javier Calleja, tampoco pudo revertir la tendencia en sus primeras presentaciones. Sin embargo, el club tiene historia: protagonizó un ascenso histórico a Segunda División en 2023 después de 60 años de ausencia y, tras un breve paso por Tercera, se consagró líder de su grupo en la Primera Federación y regresó al fútbol profesional.
Con el Eldense, Messi suma cinco clubes en tres continentes. En Uruguay participa en el Deportivo LSM junto a Luis Suárez. En Argentina, su círculo íntimo fundó y administra Leones FC de Rosario. En Estados Unidos posee alrededor del 10% de las acciones del Inter Miami, con la perspectiva de convertirse en socio pleno tras su retiro. Y en España, además del Eldense, ya tenía participación en la Unió Esportiva Cornellà, de la quinta categoría del fútbol español.
La movida no es improvisada. Messi viene construyendo su perfil como empresario del fútbol con deliberación. En el America Business Forum fue explícito: “El fútbol tiene una fecha de caducidad, lamentablemente. En algún momento se termina. Y me gusta empezar a ver qué se puede llegar a hacer. El empresariado me gusta, quiero seguir aprendiendo”. Y cuando le preguntaron si se veía como técnico, mánager o dueño, no dudó: “Me gusta más la parte de ser propietario. Me gustaría poder tener mi propio club, hacerlo crecer, arrancar de abajo y darle la oportunidad a los chicos de crecer y hacer un club importante”.
El comunicado del Eldense no disimuló la dimensión del proyecto: “La llegada al fútbol profesional español como propietario de una de las figuras más importantes de la historia del deporte marca el comienzo de un proyecto con visión a largo plazo”. Un dato curioso: el club alicantino es apodado Azulgrana por sus colores azul y rojo, adoptados por sus fundadores, que eran fanáticos del Barcelona.
